Lo que le espera al nuevo gobernador

Continúa el conteo regresivo para las elecciones del domingo 27 de octubre, los nervios se han apoderado de los candidatos y los integrantes de las campañas políticas, e inclusive, muchos tratan desde sus comandos y de manera silenciosa, subsanar lo que no pudieron hacer desde que oficialmente se abrió el debate hasta el cierre de la campaña, pero detrás de todo ese andamiaje están los problemas que afrontará el nuevo gobernador de La Guajira cuando llegue al Palacio de la Marina, especialmente sacar adelante los cordones de miseria que se vive en muchos sectores del Departamento.

No sabemos cómo el nuevo mandatario va a frenar la muerte de niños por causas asociadas a la desnutrición y la crisis humanitaria que predomina en el Departamento, así como ponerle freno a la corrupción y la inseguridad en las calles, en donde imperan los atracos y el asesinato de personas. La Guajira es un departamento cuya fuente de trabajo está concentrada en Cerrejón, pero allí existe la amenaza del cierre de la Mina por el factor precio en los mercados internacionales, mientras que otra fuente de trabajo son los cargos públicos a través de las entidades nacionales en La Guajira, especialmente en la Gobernación y alcaldías de los 15 municipios con sus institutos descentralizados, pero los entes territoriales también están en crisis.

El hambre y la sed en temporada de verano son los dos grandes factores que afectan al Departamento y en la cual el Gobierno nacional históricamente se desentendió de esta responsabilidad por el beneficio que el pueblo guajiro recibía de Venezuela con la compra de productos subsidiados de sus productos básicos de la canasta familiar, así como de la gasolina. Pese a todo, el Gobierno nacional ha hecho presencia con migajas para subsanar el hambre y la sed que nos agobia en el Departamento.

Para nadie es secreto que en la actualidad hay tres candidatos que son los que lideran las encuestas para la Gobernación y cada quien desde su campaña ha manejado la palabra corrupción, situación o circunstancia que opera en los cargos públicos, pero que los políticos del interior del país dan a entender a nivel nacional que la palabra “corrupción” pareciera que tuviera su etimología en La Guajira. Aunque no podemos negar que nuestros hombres y mujeres han sido condenados por corrupción, continuamos siendo el chivo expiatorio del país. Y qué decir de la carretera de la integración entre el Norte con el Sur de La Guajira, en donde el Departamento no cuenta con los recursos para hacer realidad un proyecto de más de 30 años, siendo una salida, hasta el momento, entregarla mediante una APP.

Toda esa serie de inconvenientes son los que le corresponde afrontar al nuevo gobernante que llegue el próximo primero de enero al palacio de la Marina y que será elegido este domingo.