Los estragos del Covid-19

Días difíciles se viven en La Guajira por este tercer pico de la pandemia del Covid-19, por las consecuencias que está dejando, como la muerte de seres queridos, pero también la debilidad del sistema de salud, que requiere de un análisis juicioso por parte de las autoridades.

Si los casos de Covid-19 siguen aumentando, y requiere de atención en las unidades de cuidados intensivos, muy seguramente estaremos frente a un drama social porque las clínicas y hospitales están al tope en su capacidad.

De acuerdo a las estadísticas que manejan las autoridades de salud, en los once días del mes de abril van 50 personas fallecidas, lo que demuestra lo crítico de la situación.

A eso se suma, la alerta de las comunidades indígenas de la Alta Guajira, porque el virus los está atacando, y sus posibilidades de recibir atención médica son mínimas porque se encuentran lejos de los centros poblados y la gran mayoría no cuentan con el servicio de agua potable, ni con los elementos de bioseguridad para seguir las recomendaciones de las autoridades de salud.

El panorama no puede ser más desalentador, cuando la Clínica Cedes, confirmó por ejemplo que se encuentra colapsada para atención de pacientes de urgencias, toda vez que los consultorios de esa área fueron habilitados para atender pacientes sospechosos de Covid-19 con requerimiento de oxígeno los que no pueden pasar al área de observación Covid adultos pues allí se encuentran pacientes con hospitalización  que no han pasado al piso 5 por no tener camas disponibles.

A ese drama se le suma la situación de la Clínica Maicao, en el municipio fronterizo, que tampoco tiene capacidad para recibir pacientes Covid, lo mismo que la Clínica Renacer en Riohacha.

La fotografía no puede ser más reveladora, razón por la cual es urgente que el Ministerio de Salud y Protección Social, voltee los ojos a La Guajira, para brindar el apoyo económico y logístico que requiere el Departamento para atender esta emergencia que está a punto de salirse de las manos si no se suman los esfuerzos con el Gobierno departamental y los entes territoriales, para contener la propagación del virus que siga haciendo de las suyas.