Los movimientos juveniles

Históricamente la juventud colombiana ha dado muestra de libre pensamiento y coherencia frente a sus exigencias de cómo planificar el nuevo país y desde su óptica, la muchachada ha dejado de presente los objetivos nacionales que pueden marcar los lineamientos para diseñar las políticas que queden trazadas en los planes de desarrollo y sean ejecutables por el gobierno de turno. 

Los movimientos juveniles en Colombia han alzado su voz, se han hecho sentir y se han manifestado a través de la protesta social, aunque no hay que desconocer que a muchos de ellos se les han salido de las manos y  algunas protestas han dejado resultados desastrosos vandalizando algunas propiedades públicas y privadas que afean la manifestación.

Algunos gobiernos que han pasado en Colombia han vituperado la propuesta juvenil, no escuchan a los jóvenes  y no se les da participación. Pero ese rechazo a la juventud que proviene desde la veteranía política y gubernamental, ha masificado la rebelión juvenil produciendo el rechazo de las decisiones equivocadas por la autoridad y los abusos del poder político. 

La rebelión generacional  corresponde a las manifestaciones multifactoriales que buscan eliminar el paquete de iniciativa gubernamental y que dieron origen a otros pronunciamientos en contra de la  problemática social y la represión del Estado que atenta contra la libre protesta y la libre movilidad de los manifestantes.
  En medio de la protesta nacional encontramos la revolución encabezada por los jóvenes que manifiestan su disgusto por las erradas decisiones de los mayores, quienes se han equivocado en la política reformista del actual gobierno que se concentra en el descontento social.

Toda esta serie de situaciones que se han desencadenado en el país, ha dejado una enseñanza: el Gobierno nacional no debe hacerse el sordo, ciego y mudo frente a las exigencias de la juventud. Su opinión y pensamiento no se debe desmeritar ni descalificar y mucho menos calificarla de incoherente, sobretodo porque la juventud está conformada por grupos coetáneos en donde predomina un caudal de iniciativas que buscan diseñar un país para los adultos del futuro.

La protesta juvenil en Colombia lleva intrínseco un mensaje: ¡Señor presidente, escúchenos! Los estudiantes universitarios reclaman que le tengan en cuenta su talento, valores morales, su integridad, laboriosidad, moderación y su generosidad.