Los periodos irregulares

En cada periodo constitucional de elección popular de  alcaldes o gobernadores, siempre hemos sido llamados para las elecciones atípicas. Este acto irregular de la política y establecido en las normas electorales de nuestro país, se ha presentado en la Gobernación desde la elección de Juan Francisco Gómez, Oneida Pinto Pérez, y ahora muchos hacen fuerza para que la inestabilidad gubernativa se repita con Nemesio Roys Garzón. La misma situación ocurrió en Riohacha con la elección de Fabio Velásquez en donde los riohacheros fueron llamados a elecciones atípicas, terminando el periodo Juan Carlos Suaza Movil.

El virus de los periodos irregulares nuevamente se presentó en Fonseca con la salida de Hamilton García Peñaranda, en donde los habitantes de la ‘Tierra de cantores’ están llamados para acudir a las urnas el próximo primero de agosto de 2021. El contagio de los periodos irregulares quiere llegar a Villanueva en donde los ciudadanos seguramente serán llamados a estampar sus firmas para revocar la elección de ‘Beto’ Barros, proceso que se encuentra avanzado y donde ya el Ministerio del Interior anunció que está próximo a emitir el decreto nombrando alcalde Ad-Hoc.

Aunque siempre lo hemos dicho, no estamos de acuerdo con ese tipo de inestabilidad en los mandatos, ya sea en la Gobernación o en las alcaldías, pero nos toca aceptar y no comulgar con los demandantes y las decisiones de los jueces, quienes seguramente actuando en Derecho han emitido los fallos que le corresponde. Y no estamos de acuerdo con estos periodos administrativos irregulares porque simplemente le genera un atraso a la región.

Todo lo anterior  hace parte del laboratorio jurídico con el que hemos graduado a inexpertos abogados y convertidos en versados a los juristas del Derecho Electoral, quienes han logrado conseguir doctrinas y jurisprudencias que han contribuido al estancamiento administrativo de los municipios y el Departamento. Pero también en fallos que han cambiado el ordenamiento jurídico en materia electoral del municipio afectado o en el Departamento en donde se suspende al gobernante.

Los eventos electorales por fuera del calendario electoral ordinario con el fin de cubrir la salida del funcionario titular, no le hace bien a las arcas del Estado que le corresponde buscar los recursos para un debate electoral, al constituyente primario le genera un desgaste y desgano a la hora de acudir a las urnas en cada llamado que le hacen, pero sobretodo, este tipo de inestabilidad afecta la economía de la circunscripción que corresponde al nuevo proceso electoral.

Si la mayoría del electorado escogió a un gobernante, alcalde o gobernador, la minoría o los opositores de ese gobernante deben respetar la decisión. Y ahora preguntamos ¿Y por qué no hacemos lo mismo para Senado? La Guajira es uno de los pocos departamentos del país que no vota al Senado por sus propios candidatos, sino por los aspirantes de afuera, acolitando que ese senador forastero nos dé palo en el Congreso.