Los violentos no dan tregua

Los hechos de violencia en La Guajira se recrudecen. Maicao y Riohacha siguen punteando las estadísticas de asesinatos, y los violentos siguen adueñándose de esos territorios, ante el miedo de la comunidad, quienes ya no tienen ante quien quejarse.

Los violentos parecen haber encontrado en estas dos localidades, los sitios perfectos para cometer sus fechorías como asesinatos a cualquier hora, atracos a personas que llegan a las entidades bancarias, a pagar recibos, o a cumplir otras actividades cotidianas del hogar. Las llamadas invasiones que siguen creciendo en la ciudad, por familias vulnerables que buscan un pedazo de tierra, se convirtieron también en el sitio ideal de esas personas para camuflarse y seguir delinquiendo, sembrando también en esos espacios el terror.

La situación es tan compleja, que, en otros municipios como Manaure y Uribia, los narcotraficantes siguen haciendo de las suyas, de manera silenciosa se están apoderando de esas dos localidades generando en la mayoría de las familias un silencio cómplice.

La Guajira está a merced de los violentos, y las autoridades deben mirarlo desde todas sus aristas, porque el tema se salió de las manos, no solo se trata de los famosos Consejos de Seguridad, se trata de analizar el tema con expertos en seguridad ciudadana para ejercer el control debido y neutralizar a quienes delinquen en el Departamento.

El nuevo comandante de Policía debe demostrar con resultados que puede controlar a los violentos, pero para ello como siempre se ha dicho se requiere el aumento del pie de fuerza, de una mayor labor de inteligencia, de contar con alta tecnología y suficientes vehículos, que solo se logrará en la medida que el gobernador de La Guajira, Nemesio Roys Garzón y los 15 alcaldes exijan al Gobierno nacional el suficiente apoyo para salir de la encrucijada.

El llamado también a la comunidad, para que a tiempo denuncien las situaciones extrañas que observen, lo que ayuda de alguna manera a que las autoridades del orden público actúen como corresponde.

Los guajiros en ninguna circunstancia pueden permitir que los violentos sigan haciendo de las suyas, porque esta es la tierra de los hijos y los nietos y ellos merecen gozar de un territorio en paz.