Momento oportuno

Colombia es el país de las elecciones, el próximo año se convocará a la comunidad para participar en mayo a las votaciones a Presidencia de la República y en octubre para Congreso.

Luego en el año 2023, se regresará a las urnas para elegir nuevos gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles, para el periodo 2024-2027.

Sin embargo, La Guajira este año vivirá varios procesos atípicos. Por el momento será el del municipio de Fonseca este 1 de agosto, y luego a la Gobernación de La Guajira en fecha por definir, sin olvidar el asunto que se encuentra para fallo también en el Consejo de Estado de la demanda electoral contra Juan José Robles, alcalde de Manaure.

Es decir, los guajiros estarán de elección en elección en medio de toda una serie de dificultades cuando se intentaba recuperar su institucionalidad de la mano del gobernador Nemesio Roys Garzón, demandado por doble militancia.

Es tal vez el momento oportuno para llamar la atención de nuestros jóvenes profesionales para que, sin miedos, aspiren a ser elegidos por voto popular y se logre renovar los cuadros políticos en el Departamento, para que demuestren con iniciativas propias y alzando la voz, que llegan a trabajar por una mejor Guajira.

Es cierto que varios concejales que llegaron en este periodo por primera vez, están en deuda con la comunidad, porque se muestran apagados y con miedo de ir en contravía a los intereses de las administraciones, lo que no puede ser motivo para la desesperanza.

El presente y el futuro de La Guajira está en manos de quienes con su experiencia hayan demostrado que los intereses colectivos priman sobre los individuales, ellos pueden seguir en ese trasegar, pero también en los jóvenes que deben empezar a recorrer el camino para lograr esa experiencia que se requiere para que después los lleve a gerenciar el Departamento o los municipios.

Las lecciones deben aprenderse y los habitantes de La Guajira no pueden ser ajenos a una nueva forma de participar de los procesos políticos, donde quede a un lado la entrega de dádivas para darle espacio a nuevas formas de compartir las propuestas, pero también para negarle el tiempo a los odios políticos que no permite la unidad que se necesita para que por fin se pueda mostrar un departamento próspero, incluyente y amigable con el medio ambiente.