Muertes violentas

Tres muertes violentas por tres situaciones distintas ocurridas este fin de semana en La Guajira, deben llamar la atención de las autoridades para establecer claramente las causas de estos hechos.

El asesinato de un reconocido palabrero wayuú, el de un joven universitario en medio de un atraco en San Juan del Cesar y el de otro ciudadano en zona rural de Villanueva por personas encapuchadas, debe alertar al Gobierno departamental y los entes territoriales para evitar que los miedos se sigan apoderando de la población.

Los casos merecen una especial atención para evitar que queden en la impunidad, como respuesta de tranquilidad a los ciudadanos ante tantos hechos de violencia en el Departamento.

No es posible acabar con la vida de las personas, como el caso del joven universitario que después de que su agresor lo despojó de sus pertenencias lo asesinó a sangre fría, como lo del palabrero José Manuel Pana Epieyú, al parecer, eliminado a manos de un familiar cercano, o la situación que vivió Jaider Olivares, de 37 años, ultimado por sujetos encapuchados.

Los asesinatos de esas tres personas en contextos distintos, demuestran el nivel de inseguridad en el Departamento y también de intolerancia, lo que en nada ayuda para que sus habitantes sientan la protección de las autoridades.

Se está frente a un panorama desalentador, donde la violencia es el pan nuestro de cada día y la vida de las personas poco valor tienen para quienes hacen uso de la violencia para lograr ciertos objetivos.

Se esperaría entonces acciones más contundes para que se garantice la seguridad ciudadana, esto debe ir acompañado de la captura de quienes siguen asesinando para que sobre ellos recaiga todo el peso de la ley, es decir, que no reine la impunidad frente a estos hechos que enlutan a sus familias por la pérdida de sus seres queridos.

La violencia genera terror y angustia en una comunidad, de allí el llamado a las autoridades para que asuman la responsabilidad que les corresponde en beneficio de un Departamento que atraviesa una crisis institucional y social.