Mujer guajira, ejemplo de pujanza

la máxima inspiración en su calidad de musa. Ha sido la mujer guajira la responsable de haberle desprendido a nuestros compositores, las hermosas páginas musicales que engalanan al cancionero vallenato.  El amor que profesa la mujer guajira como novia o esposa, es lo que activa al hombre el placer sensorial en calidad de súbdito enamorado.    

La mujer guajira que porta su manta representando una cultura, lleva  en su atuendo un escudo que simboliza la dignidad y el decoro de la responsabilidad, la seriedad y el respecto en medio de su  entorno.  La mujer guajira como madre, desborda el amor y el afecto por sus hijos que promueve los mejores hábitos familiares en la crianza de su ascendente. Sabemos que como madre tiene una gran responsabilidad ante la sociedad que la vigila y la crítica, por eso se esmera en darles  a sus hijos una buena enseñanza y excelentes modales.  Es abnegada a sus principios de hogar y se hace acompañar de una varita de hada madrina imaginaria para convertir en realidad la crianza y enseñanza de sus hijos, simplemente porque con su pujanza lleva la responsabilidad de transformar una sociedad que con base a su óptica y experiencia, debe mejorar. 

La mujer guajira como ejecutiva es lo más confiable que puede existir al frente de su responsabilidad, debido a que su emprendimiento e inteligencia le da todas las garantías a cualquier entidad, empresa o negocio a sacar adelante los proyectos que emprende, es por eso que en medio del tal machismo que profesan muchos escritores, se hace necesario aflorar el matriarcado de su cultura para descollar el liderazgo con tenacidad y lograr los resultados. Es por eso que la mujer guajira triunfa en cualquiera de las posiciones a donde la pongan a desempeñar, ya sea en cargo gerencial, directivo o como subalterna. Y qué decir en la política, allí nuestras mujeres son de lo mejor liderando los procesos en la organización de las sociedades humanas.

La mujer guajira tiene una gran aliada, un departamento con un adjetivo femenino que galantea a Colombia encabezando el mapa y esa representación geográfica de tierra, no es más que una silueta que delimita los colores de la naturaleza y con los rayos del sol se convierte en una acuarela que con el pincel del amor se puede dibujar la ternura, la dulzura y la delicadeza de su piel.

Eso son las mujeres de mi guajira, bellas y orgullosas, fieles al sol y al mar. Es  a la mujer de mi departamento a quien le rendimos tributo por ser su día. ¡Feliz Día de la Mujer!