Nos debemos cuidar más no avergonzar

Muchos han creído que las personas que son portadoras del Covid-19 es una enfermedad infecciosa vergonzante y humillante para quien tenga un familiar con el coronavirus y deshonroso para la sociedad y para quienes lamentablemente están viviendo este calvario.

Si bien es cierto que quienes están infectados con el virus o quienes tienen los síntomas, deben someterse al aislamiento para evitar infectar a otras personas, eso no significa que quienes sobrevivieron clínicamente o asintomáticamente, sean personas que debemos sacar de nuestro círculo social. Nosotros pensamos lo contrario. Quienes pueden contar esta desagradable experiencia deben darle gracias a Dios que los separó de las garras de la muerte. Es victorioso quienes han superado esta dificultad y si la ciencia no cambia el concepto, quedan inmunes ya que sus anticuerpos pueden ayudar a combatir la infección en aquellas personas que comienzan a padecer el virus.

Entonces cuál es la vaina con quienes padecen o padecieron el coronavirus, si mientras aparece la vacuna está previsto que más de media humanidad lamentablemente tiene que pasar por este difícil momento. Claro a quienes a Dios gracias no nos ha tocado, debemos tomar las precauciones para no contraer el virus y extremar las medidas para que la persona que se encuentra a nuestro lado o alrededor no salga infectado, teniendo en cuenta que se trata de uno de los virus más volátiles y mortales, sobre todo que dependiendo de la inmunología del paciente, depende también las consecuencias clínicas que se pueda tener, mientras que para los llamados asintomáticos el virus le puede presentar un malestar pasajero.

La humanidad ha podido tener las 40 enfermedades vergonzantes, las mismas que han sido rechazadas por la sociedad y en ella trazamos la línea desde la lepra narrada en la Biblia hasta nuestros días con el Covid-19, en la cual se han desarrollado en diferentes eras, pero hoy la ciencia médica no tiene la vacuna. No se le olvide que todos somos susceptible al contagio.

Ocultar el hecho de tener Covid-19 si se puede tipificar como un acto deshonesto con nuestro entorno, ante la ley genera responsabilidad penal, mientras ante los ojos de Dios puede ser una carga a nuestra conciencia. Caer en la desgracia de portar el Covid-19 no puede generar una situación desvergonzante en la familia, lo que se tiene que hacer por quienes no estamos infectados es extremar el cuidado y el infectado debe cumplir con los protocolos, mientras que los no infectados debemos utilizar y aplicar las medidas de bioseguridad para evitar la propagación del contagio. Creemos que quienes portan el Covid-19 no se pueden avergonzar, pero sí se deben aplicar las medidas preventivas necesarias que no afecten a nuestro entorno.