¿Nos han gobernado a espaldas del mar?

Una de las ventajas que Dios y la naturaleza le dieron a la península colombiana, ha sido la posición geoestratégica con el encabezamiento del mapa del país y que de haber tenido una dirigencia política con criterio portuario, hoy estuviéramos convertidos en la esquina de las oportunidades de Colombia y Suramérica. Además, contáramos con un lugar importante para el desarrollo de los Tratados de Libre Comercio que nos habrían facilitado la participación en la globalización de la economía y un buen desarrollo de las actividades portuarias.

La industrialización de nuestras costas con la actividad portuaria hubiera sido posible, si los gobernantes que han pasado por el Palacio de La Marina, hubiesen pensado en sacarle mayores provechos a la zona costera del Departamento, pero no ha sido así, porque otras ciudades que no tienen las bondades geográficas y de calado de La Guajira, han logrado industrializar sus costas con proyectos portuarios.

 Un potencial adicional hubiese sido hoy el aprovechamiento de la generación de energía eólica y solar para el movimiento de maquinarias pesadas en la eventualidad en que se hubiese logrado una sociedad portuaria al servicio público, aprovechando el calado de grandes embarcaciones y el servicio de cabotaje, pero no, todo ha sido una quimera que se encuentra en el imaginario de quienes somos amigos de este tipo de proyectos.

Los hechos así lo han demostrado, la actividad portuaria no ha sido de interés para la clase política que ha gobernado al departamento de La Guajira. Aparte de pensar en el desarrollo de una infraestructura portuaria, también tuviéramos un personal cualificado y cuantificado desempeñándose en la actividad.

 ¿Los guajiros hemos vivido a espaldas del mar? Cada quien a conciencia tiene su respuesta. Para nadie es un secreto, no ha existido voluntad política que nos hubiera inducido a la cultura portuaria para desarrollar las operaciones de comercio exterior.

Sin ser un sabio en la materia, creemos que nos hace falta emprendimiento empresarial para desollar las bondades que la naturaleza nos ha entregado con un inmenso mar que comunica  a La Guajira con el mundo y con buen calado en algunas partes para el atraque de grandes embarcaciones.

Insisto, nos hace falta iniciativa y cojones para desarrollar los proyectos portuarios en La Guajira. Sabemos que hemos sido felices con la informalidad de los puertos naturales por donde ingresan las mercancías que han abastecido a Maicao y los despachos en pequeña escala de sal en Manaure. Que tenemos a Puerto Bolívar y Puerto Brisa, sí es cierto, y cada uno de ellos cumple una misión diferente privada, aunque nunca supimos si Puerto Brisa puede prestar el servicio Offshore.

La pregunta es para la dirigencia política de La Guajira ¿Nos han gobernado a espaldas del mar?