Obras mal planificadas

Un reciente informe de la Contraloría General de la República, alerta sobre varias obras en diferentes municipios de La Guajira, donde se invirtieron cuantiosos recursos públicos, que no están al servicio de la comunidad por haber sido mal planificadas.

En el informe se da cuenta de 16 proyectos auditados por un valor de $132.427.938.058, en donde se muestra claramente que varias de las obras no están prestando ningún beneficio a la población como el acueducto del corregimiento de Camarones y la terminal de transporte de Uribia, otras se encuentran suspendidas como el de implementación de obras de mitigación y otras ejecutadas con bajo cumplimiento de los requerimientos de calidad en tramos y reporte de información.

La situación entonces debe generar en los actuales mandatarios su interés, inicialmente para que apoyados con los entes de control, esas obras puedan funcionar adecuadamente, para evitar que terminen catalogadas como elefantes blancos, como también definir estrategias para culminar las que están suspendidas.

La alerta de la Contraloría General de la República, debe servir de ejemplo para evitar que se sigan contratando obras que no se planifican debidamente, para impedir que los recursos públicos terminen perdiéndose.

A los nuevos gobernantes que iniciaron mandato el 1 de enero de este año, les cabe la enorme responsabilidad de no seguir cometiendo los mismos errores, de allí que deben junto a sus secretarios de Planeación y Obras Públicas, tener claridad de la manera cómo van a trabajar para que no se repita la misma historia.

Siempre se ha dicho que los recursos públicos son sagrados y que es deber de quienes los administran responder por su buen uso, especialmente porque lo que se pretende con la ejecución en los diferentes sectores, es que mejore la calidad de vida de la gente y si eso no se logra, lamentablemente se estaría fracasando.

Los guajiros esperan que estas nuevas administraciones puedan demostrar al final del mandato, que manejaron de manera pulcra los recursos públicos y que las obras fueron debidamente planificadas y ejecutadas en su totalidad.