Obras para La Guajira

Al llegar La Guajira a sus 55 años de vida administrativa, induce a analizar qué tanto se ha avanzado en la ejecución de obras de impacto que marquen ese desarrollo sostenible que genere bienestar a la población en todo lo que eso significa.

Han pasado varios años de una aguda crisis administrativa, producto del manejo no muy claro de los recursos públicos, de obras de impacto que aún no concluyen, de la falta de empleo, de cientos de familias que aún no gozan del servicio de agua potable, de comunidades indígenas dispersas que sobreviven a pesar de la indiferencia, en fin son tantas las dificultades en un territorio con muchas bondades que seguramente con decisiones acertadas se puede voltear la página.

Esa fotografía debe llamar la atención de los actuales mandatarios, para que por fin definan una agenda conjunta de un mínimo de obras de impacto que puedan mostrarse al final de estos cuatro años de gobierno.

No será tarea fácil, pero el sentido común y las vivencias personales ayudarán a definir esa agenda, poniéndose de acuerdo en los proyectos estratégicos que sean de beneficio común para todos pero que a la vez seguramente generarán otros resultados particulares a las localidades.

Es hora de hacer y se esperaría que estos meses de confinamiento sirvan para mostrar unos primeros resultados en el orden interno administrativo de cada municipio como fundamento para darle camino a lo que la comunidad está esperando.

Es necesario que los gobernantes sean más disciplinados, coherentes con las decisiones, multiplicar las horas de trabajo, sensatos pero especialmente que no olviden esa capacidad de servir y del compromiso que tienen con toda una comunidad que los eligieron para gobernar porque creyeron en sus propuestas que quedaron plasmadas en los planes de desarrollo.

Estos cuatro años deben ser de bienestar para todos los guajiros, pero eso va a depender del liderazgo de cada mandatario acompañado de sus secretarios de despacho quienes deben hacer causa común para lograr los objetivos trazados en cada administración.

La Guajira es una región de grandes potencialidades que le brinda la naturaleza, desde el carbón, la sal, el gas, la energía eólica, el turismo, su cultura y su gente razones suficientes para emprender el viaje a la prosperidad.