Pandilleros virtuales

Quienes no están conectados en las redes sociales argumentan que se sienten felices de estar aislados de un mundo lleno de zozobra y maldad, mientras quienes utilizan esta herramienta para interactuar con los internautas, justifican las múltiples ventajas que entregan las redes sociales a la mayoría de los ciudadanos, por la comunicación instantánea, oportunidades laborales y empresariales, así como la información y el entretenimiento de manera oportuna.

Pero también es cierto que una vez se hizo el bien, afloró la maldad, y nos referimos así porque a través de este tipo de canales que se desplazan con el internet, toman fuerza pandilleros virtuales dedicados a construir informaciones falsas, negativas e ilícitas contra una persona o una entidad.

Literalmente, podemos decir que para tener conocimiento de lo que está pasando hay que entrar al mundo digital para que el mismo mundo sepa que esa persona existe y es allí en donde los delincuentes delinquen, para poner en prácticas sus actividades. Muchos de estos pandilleros virtuales trabajan con falsos perfiles.

El mundo del internet está avanzado de manera acelerada, pero a través de la red informática las antiguas costumbres cotidianas están cambiando nuestra cultura de interactuar con nuestros familiares, especialmente con nuestros hijos. Antes las conversaciones eran ‘face to face’, hoy intercambiamos información a través del chat, WhatsApp o cualquier otro programa de nuestro dispositivo; los niños han cambiado sus antiguos sonajeros o juguetes infantiles por una tablet o un celular, pero estamos llegando al extremo, los atracos a mano armada y otros delitos económicos, vienen siendo sustituidos por los delincuentes a través de los delitos informáticos, los cuales desde cualquier dispositivo desocupan cuentas bancarias.

Y qué decir de los chismosos, los militantes a esta ficción fomentan la injuria y la calumnia, poniendo al escaño público el nombre y la imagen de una persona a través de las redes sociales, además, la intimidad de una persona dejó de ser el tabú a donde no predomina el respecto.

Los pandilleros virtuales no dejan de ser esas personas que transitan por las redes sociales gozando con el sufrimiento físico o psíquico de quienes son blanco de su sadismo y es tanto su crueldad, que hasta utilizan imágenes de restringidos contenido para hacer creer que son hechos reales, no importa que después se descubra que son falsas las imágenes y es allí en donde logran su objetivo: crear la zozobra teniendo en cuenta que las ‘Fake news’ generan un impacto primario en la psiquis de las personas que hacen viral la falta información.