Peligran los proyectos de energías renovables

A mayores tropiezos legales que tengan los inversionistas nacionales y extranjeros con el desarrollo de los proyectos de energías renovables en La Guajira, son mayores las posibilidades que a este departamento se le alejen nuevas iniciativas empresariales, mientras que los proyectos con licencia pueden quedar paralizados. La cantidad de tropiezos legales producto de las diferencias entre las comunidades raizales de La Guajira en aplicación a las normas nacionales y la variedad de exigencias por parte de los líderes indígenas con asentamiento en la península, han ocasionado una pereza entre los inversionistas que consideran que las bondades de la naturaleza del Departamento y la posición geográfica, son las adecuadas para cumplir los proyectos de energía solar y eólicos, pero, el pero de la situación, son los problemas que se presentan a la hora de poner de acuerdo a los líderes indígenas  con las autoridades gubernamentales.

 Los tropiezos que debe cumplir un inversionista en La Guajira ponen al departamento en desventaja que se convierten en ventajas para otras regiones del Caribe en donde la naturaleza no es tan bondadosa para este tipo de proyectos, pero a la hora de invertir en otra parte genera toda tranquilidad y beneficios tributarios que entregan las alcaldías diferentes y los departamentos. Genera tristeza que las inversiones proyectadas para construir granjas solares y parques eólicos han dado un revés, mientras que los restantes departamento del Caribe reciben con beneplácito, sin tanto enredos de las comunidades raizales y con beneficios tributarios.

 Decíamos en alguna oportunidad que la Procuraduría ha alertado sobre las consecuencias que puede generar para el Departamento la instalación de los proyectos de energía alternativa en La Guajira, especialmente porque se viola el derecho de participación, consulta previa y consentimiento libre. No estamos comulgando con la ilegalidad, pero sí compartimos con la flexibilidad, debido a que en otras regiones en donde también hay presencia de grupos étnicos, el empresario lleva una cordialidad con las autoridades y los voceros indígenas. La respuesta de esto sería que los proyectos instalados de energías alternativas por fuera de La Guajira llevan avances considerables y los que iniciaron en este departamento aún están estancados.

 A lo que venimos diciendo se le adiciona que ni el gobernador y algunos alcaldes no le han dado importancia al inversionista que viene con la ilusión de hacer efectivo sus proyectos energéticos, tanto que ni siquiera la autoridad titular atiende a los representantes de los inversionistas y pocas veces delegan a un funcionario de bajo rango para que los escuche. Estamos de acuerdo que se hable con la verdad a las comunidades indígenas para que prevalezca la defensa del territorio y de la cultura, pero no compartimos que a la hora de iniciar en territorio guajiro, cada quien quiere sacarle provecho cambiando las reglas de juego, predominando unos intereses que confunden al inversionista.