Pongámonos serios

Pese a que las cifras de personas infectadas y el número de muertos por el coronavirus está creciendo de manera acelerada, aún consideramos que muchas personas no han tomado en serio lo que es hoy una realidad, donde hay ciudades del mundo que los cementerios cuentan con poca capacidad para sepultar a las víctimas del Covid-19. Por lo que escuchamos, leemos y observamos en los medios de información, así como los reportes que entrega el Ministerio de la Salud, las cifras de infectados van creciendo y aún muchas personas no han tomado conciencia de lo peligroso que es el virus.

No sabemos en qué están pensando muchas personas que creen que el coronavirus no los va a tocar. Varios particulares en calidad de insurrectos de las medidas establecidas por las autoridades siguen incumpliendo los pico y cédula, transitan en el toque de queda y siguen mojando la ‘ley seca’ en lugares donde ha sido decretada. De qué vale establecer normas especiales como el toque de queda, donde pocas veces se ha presentado esta medida restrictiva, pero creemos que quienes la han mojado pareciera que hubieran tenido la orden para salir a la calle a comprar el licor y abastecerse de los elementos de las fiestas.

Los que no son del criterio que el confinamiento no puede ser el camino para reducir la propagación del Covid-19, pueden estar equivocados, aunque un sector considera que a mayor restricciones, mayores son las infracciones que se cometen en el desarrollo de la pandemia, mientras que otros piensan que la mejor forma de restringir la movilidad es a través del pico y cédula y el toque de queda. Esperemos los resultados de los expertos que son quienes seguramente pueden tener los conceptos claros en torno a las restricciones de la reactivación de algunos sectores de las actividades económicas en el desarrollo de la pandemia. 

Es normal que exista la disparidad de criterio en torno a la restricción de la movilidad y la reactivación de algunas actividades económicas, mientras que algunos economistas pueden tener una fórmula matemática bastante aberrante que es cambiar la vida de la personas por la economía de un país y si salvamos la economía y no salvamos las vidas, entonces quien hace parte del mundo consumidor. 

Muy aparte de las medidas coercitiva de las autoridades, se necesita que quienes las estén incumpliendo se pongan bastante serios, solo basta con ver las escenas dolorosa del sepelio de las personas que han fallecido por causa del Covid-19, las cuales han sido sepultadas en medio de la soledad y sin la presencia de sus familiares y amigos. Todas esas dificultades de los demás, nos invita en temporada de coronavirus para que nos pongamos serios.