Predicar y aplicar

Este tiempo de pandemia por el Covid–19, sigue dejando enseñanzas a las familias y especialmente a los funcionarios públicos sobre los que recae una enorme carga toda vez que les corresponde gobernar y administrar los recursos públicos, pero también dar ejemplo con su comportamiento cuando le piden a la comunidad seguir las recomendaciones para evitar la propagación del virus.

Es decir, si predican deben aplicar, además que les corresponde seguir al pie de la letra las directivas de los organismos de control en lo que tiene que ver con la entrega de las ayudas humanitarias y la contratación.

La Guajira necesita que los actuales mandatarios demuestren con sus acciones que están a tono con la realidad que se vive en el país, puesto que son ejemplo para los ciudadanos.

No deben entonces olvidar que a través del buen ejemplo se ganan el reconocimiento y el respeto de la comunidad a quienes también el diario vivir les ha cambiado.

La situación es tan compleja en este tiempo de pandemia para los funcionarios públicos, que el participar en un encuentro sin el uso del tapabocas ni la distancia obligatoria le conlleva a una investigación disciplinaria, como lo que está sucediendo actualmente con el alcalde de Riohacha, José Ramiro Bermúdez por violar presuntamente los protocolos de bioseguridad y a varios concejales por participar en la entrega de ayudas humanitarias.

Ser servidor público no es fácil, porque desde el mismo momento en que ganan las elecciones todo les cambia, su vida queda expuesta a lo público y a quienes no se les perdona ni una mínima equivocación, a lo que se suma los detractores políticos también al acecho para denunciar ante autoridad competente algunos con suficientes argumentos otros sin mínimos elementos, lo que demuestra el deseo de colocarlos en el escarnio público.

El llamado entonces a nuestros mandatarios, para que como se dice en el argot popular, no den papaya, se requiere de ellos el mejor de los comportamientos para evitar dolores de cabeza con los organismos de control por no cumplir con las recomendaciones que ellos mismos promulgan a la comunidad.