Predominaron los pandilleros virtuales

El uso desmedido de las redes sociales con fines terroristas, fue lo que predominó durante la realización del paro nacional del pasado 21 de noviembre, en las secuelas del post paro del 22 y la jornada de cacerolazos del 23.

En medio de las pacíficas manifestaciones cumplidas a nivel nacional, se infiltraron algunas personas incivilizadas que trataron de manchar el sentido de los marchantes, cometiendo acciones destructivas en contra la propiedad pública y privada, pero también predominaron los pandilleros virtuales que fueron los que tal vez hicieron más daño a la sociedad con su accionar, debido a que aumentaron el pánico, sembraron el temor y jugaron con la estabilidad emocional de muchas personas que creyeron en sus publicaciones.

A esto se le suma que los opositores de Iván Duque acusaban al gobierno de terrorismo de Estado, tras la utilización de métodos ilegítimos para producir miedo y terror a quienes se habían tomado las calles del país a protestar en contra del llamado ‘paquetazo duquista’.

Para nadie es un secreto que la delincuencia virtual se ha tomado las redes sociales para amedrentar y amenazar a los líderes sociales, dirigentes políticos y periodistas, así como a las organizaciones de los derechos humanos. Es allí en donde nosotros insistimos que somos los ciudadanos de bien, quienes debemos tomar el control de las redes, no reenviando a nuestros abonados mensajes que terminan siendo infundados, simplemente porque quienes nacieron para sembrar el terror, la zozobra y atemorizar a una sociedad, aprovechan las ventajas de la tecnología para cumplir sus objetivos y nosotros somos cómplices propagando el mensaje que al final resulta falso.

Atemorizar al pueblo colombiano tiene su historia. Recordemos que para la década de los 80 el jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, enviaba desde la clandestinidad los comunicados de prensa anunciando los actos terroristas para atemorizar a los medios de comunicación y de paso a los lectores y oyentes, los cuales para utilizar un término actual, se viralizaban. Luego los llamados ‘Extraditables’ utilizaron los panfletos para confirmar sus acciones criminales y hoy los delincuentes utilizan las redes sociales para propagar sus actividades, mientras que los pandilleros virtuales lo hacen para atemorizar a una sociedad ‘vitualdependiente’ de las redes sociales.

Mientras las autoridades buscan una solución al daño masivo que se le hace a una persona con el ‘fake news’ o noticia falsa, somos nosotros mismos quienes debemos tomar el control, no difundiendo los mensajes atemorizantes que circulan en las redes. Insistimos que el Gobierno nacional es quien debe buscar los mecanismos necesarios que le permita judicializar a los pandilleros virtuales que están cometiendo sus delitos desde un celular o cualquier computador, aunque la Fiscalía creó un grupo especial para detectar y perseguir a estos delincuentes, parece que a los resultados de esas investigaciones les cayó un virus informático.