Protección al sector de la salud

El coronavirus sigue cobrando vidas en Colombia, cuatro médicos fallecidos en las últimas semanas indica la vulnerabilidad en que se encuentran porque a ellos llegan los enfermos que requieren de su atención especializada.

En el caso de La Guajira, la situación sí que es muy compleja y delicada porque en los hospitales no se les está brindando la debida protección a su personal médico, enfermeras, auxiliares, conductores de ambulancias, quienes siguen cumpliendo con su trabajo en medio de las dificultades propias que ahora se aumentan por el riesgo de contraer el Covid-19. 

Esta situación que nos habla del ser humano, de quienes se tienen que enfrentar a sus propios miedos por temor a contraer un virus nuevo que les puede costar la vida si se infectan, pero a la vez los mueve el deber y el sentimiento por atender a sus enfermos, requiere entonces que las autoridades les garanticen las mínimas condiciones para su labor diaria.

Es urgente que los gerentes  de hospitales y los señores alcaldes, entreguen de manera inmediata los elementos de bioseguridad que requiere su personal de salud, así como se esfuerzan por la entrega de ayudas humanitarias y de agua a la población. 

El personal de la salud, ellos que son la primera línea de esta pandemia, necesitan ser protegidos porque deben estar en excelentes condiciones físicas y mentales para seguir atendiendo a todas las personas que llegan en busca de su atención especializada.

Además, es un acto de justicia con esas personas que siguen exponiendo sus vidas y cumpliendo con su deber para que este virus no llegue a La Guajira. 

Varios de estos médicos lograron salvar la vida hace muchos años de una gran cantidad de indígenas wayuú que se enfermaron por el cólera, caso concreto del hospital Armando Pabón del municipio de Manaure y que hoy siguen allí prestando sus servicios a una población altamente vulnerable.

No hay tiempo de más espera, señores alcaldes y gerentes de hospitales, ustedes tienen la responsabilidad de proteger a su personal médico, quienes siguen trabajando sin descanso y comprometidos con la causa, no sean inferior al reto que asumieron cuando se posesionaron de sus cargos.