Proyectos eólicos

La Guajira es un territorio extraordinario por los beneficios que generan sus recursos naturales. Hoy a partir del sol y el aire no solo se aprovecha para estimular el turismo, sino que se plantean también grandes proyectos a partir de la energía eólica.

Desde el Gobierno nacional se está impulsando la construcción de al menos 65 parques eólicos entre la Alta y Media Guajira, donde funcionarán 2.600 aerogeneradores. De acuerdo a Indepaz, los proyectos estarían impactando a 600 comunidades wayuú de los más de 30 clanes existentes.

Si bien se reconoce que son proyectos que inicialmente generan beneficio al país y al Departamento, desafortunadamente está propiciando enfrentamientos entre las familias wayuú por el uso del territorio.

La situación es alarmante, toda vez que ya se tiene el caso del secuestro de Eduardo Díazgranados, quien venía trabajando como enlace de una multinacional y las comunidades wayuú sobre un proyecto de energía eólica, a lo que se suma el asesinato de dos indígenas wayuú en la comunidad de Alakat, también por el mismo tema.

Es urgente que el gobierno departamental a través de la Secretaría de Asuntos Indígenas y las alcaldías municipales, asuman una posición crítica y analicen en detalle la situación planteada, para evitar más derramamiento de sangre por esos proyectos que, si bien generan recursos y empleos en la región, debilita la convivencia entre los hermanos wayuú.

Nada puede estar por encima de la vida, ni siquiera estas iniciativas empresariales que de alguna manera terminan afectando el diario quehacer de las comunidades acostumbradas a vivir alejadas del ruido, además de la afectación al paisaje y las aves.

Se vienen momentos difíciles para las comunidades indígenas, y en este punto la figura del Palabrero es bien importante, por lo que representan en la resolución de un conflicto entre familias wayuú.

Al Gobierno nacional, al departamental y los entes territoriales, les asiste el deber de garantizar la seguridad ciudadana de las familias wayuú en los territorios,  pero también que se les asesore sobre sus derechos económicos, sociales, ambientales y culturales.