Qué bien por Rosendo

A buena hora el Festival Vallenato ha tenido a bien hacerle un reconocimiento en el 2020 a la obra de Rosendo Romero, el poeta nacido en Villanueva que no ha sido profeta en su tierra, pero de gran aprecio en otros lugares fuera del Departamento.

A Rosendo no solamente se le conoce como el compositor que ha publicado cualquier cantidad de obras musicales que hoy engrosa en cancionero antológico del género vallenato, sino que también es un estudioso del folclor y como investigador también hizo su aporte para que la Unesco reconociera al vallenato como patrimonio de la humanidad.

Qué bien que la edición 53 del Festival de la Leyenda Vallenata, evento que se realizará del 29 de abril al 2 de mayo de 2020, haya decidido galardonar a Rosendo Romero al lado del cantante Jorge Oñate, con la finalidad de resaltar la obra musical de cada uno de ellos.

Solo esperamos el momento cumbre que en la tarima veamos al poeta y al jilguero “bajo el silencio de una noche veraniega”, es decir, en esa ‘Noches sin luceros’ tarareando con el ‘Poeta de Villanueva’ pero cantada con el ‘Ruiseñor del Cesar’, una canción en donde no existan ‘Cadenas’ y más bien persista la ‘Sombra de amor’.

En medio de la alegría que generan este tipo de noticia y haciendo las autocriticas mediante la razón, hoy tengo que decir que a Villanueva le están homenajeando a sus hijos en los festivales que se celebran fueran del municipio, especialmente aquellos hijos de esa tierra que se destacan en el folclor o que están relacionados con la música vallenata.

Criticando a priori a los organizadores del ‘Cuna de Acordeones’, creemos que en el pasado existió una mezquindad folclórica al interior de algunos directivos, pero que hoy están superando esos escollos.

El Festival Cuna de Acordeones se ha desgatado en años anteriores homenajeando a una serie artistas que son importante para el vallenato más no significativo para Villanueva, y mientras tanto los organizadores que se dormían en letargo folclórico ya están reaccionando.

Todo indica que los directivos del Cuna de Acordeones comenzaron a entender que Villanueva sí cuenta con personajes relacionados con el vallenato, que pueden ser homenajeados, y no dejar que otros festivales les den la importancia que aquí, en el pasado, no le quisieron dar. Para este año Rosendo Romero no es el homenajeado en el Cuna, pero vendrán más festivales en donde se le reconozca su obra.

Este año están dos baluartes que han tenido incidencias en el folclor vallenato, muy reconocidos en el Caribe colombiano, ellos son ‘Moche’ Dávila e Ismael Fernández, nacidos en la tierra en donde se celebra el Festival Cuna de Acordeones.