Racismo musical

El ganador de la versión No 54 del Festival Vallenato dejó como siempre una especie de agridulce entre los críticos que con sus comentarios van más allá de la decisión del jurado o del pensamiento de los organizadores del evento, pero en esta oportunidad creemos que los comentarios de quienes no aceptan el resultado del primer lugar, pareciera que sus expresiones han estado  salpicadas de racismo o ‘vestifobia’, ésta última con un grado de aversión al vestuario que siempre ha portado el ganador de la categoría profesional.

Nos referimos al triunfo obtenido en el Festival Vallenato por José Ricardo Villafañe Álvarez, Rey en la categoría profesional, contador público que por más de 15 años ha tenido gran notoriedad en las competencias de las diferentes categorías de la modalidad de acordeón que tiene el Festival y quien pese a su civilización ha portado con orgullo la indumentaria de la cultura arhuaca que habita la Sierra Nevada de Santa Marta, con jurisdicción en los departamentos del Cesar, La Guajira y Magdalena.

Una cosa es que José Ricardo Villafañe no haya cumplido con los requisitos que exige la categoría o no ejecutó bien el acordeón acorde con las exigencias del concurso, pero otra cosa es que se le está objetando su corona por su condición de indígena que constantemente lleva los atuendos propios de la cultura arhuaca, el mismo que desde niño recibió de sus padres la túnica blanca, el ‘kursuno’ (pantalón),  el ‘tutosoma’ (gorro), las dos mochilas que cruzan sobre su pecho y la ‘aseguranza’ que le entrega a cada criatura los mamos, especie de manilla de hilo que cumple el propósito de protegerlos de las enfermedades.

Otras de las objeciones que han salido en contra de José Ricardo Villafañe, Rey del Festival Vallenato 2021, ha sido el lugar de nacimiento del cual le critican que no es hijo biológico de José Vicente Villafañe Chaparro y nieto de crianza de Duane Villafañe,  conocido dentro de la sociedad de Valledupar como Cacique arhuaco, que a lo largo de la historia ha servido de puente a las autoridades de Valledupar, el Cesar y la Nación para que presidentes de la República lleguen a sus sitios sagrados

“Uno no es solo de donde nace, sino  a donde se cría” suele decir un refrán que cae como anillo al dedo para objetar a quienes no aceptan que un rey vallenato haya nacido fuera de la jurisdicción de la Sierra Nevada de Santa Marta, los impolutos que le critican que no es del matrimonio arhuaco o porque porta con orgullo desde niño la indumentaria de su cultura. Señores críticos, no estamos en una monarquía en donde los hijos ilegítimos tienen que abdicar para complacer las mentes perversas de una sociedad salpicada de los grandes pecados capitales.

José Ricardo Villafañe es el nuevo Rey vallenato y aunque se revise el VAR, no desnaturaliza su crecimiento en la cultura arhuaca, mucho menos abdicará de su corona para complacer a los morbosos críticos. Creemos que muchos están cayendo en un verdadero racismo musical.