Recomendaciones de la OMS

La Organización Mundial de la Salud da cuenta de una serie de recomendaciones para el manejo de cadáveres de personas que hayan muerto por Covid-19 presunta o confirmada, que no se tiene en cuenta para el caso de La Guajira por los entes territoriales y lo que ha generado una serie de protesta por la comunidad especialmente las familias indígenas wayuú que se oponen a la cremación.

Esa circunstancia debe generar una alerta en el Gobierno departamental para que se propicien los mecanismos y se empiece a trabajar alrededor de las recomendaciones de la OIM sobre el manejo de cadáveres, que indican que no transmiten enfermedades. 

A renglón seguido advierten que se ha extendido la creencia de que es preciso incinerar a las personas que han muerto de una enfermedad transmisible, lo que no es cierto.

Indica la Organización Mundial de la Salud, que la incineración es una cuestión de elección cultural y de disponibilidad de recursos.

Y sigue informando que a la fecha no hay pruebas de que nadie se haya infectado por exposición al cadáver de una persona que haya muerto a causa de la Covid-19. 

Es decir, recomendaciones claras a las que no se puede pasar por encima y requieren entonces que las autoridades no solo analicen el documento sino que busquen mecanismos para no seguir lesionando la cultura de una comunidad.

En razón de ello, las comunidades indígenas wayuú también están exigiendo un enfoque diferencial sobre el tema, toda vez que han denunciado dos casos de familiares que fueron cremados sin su consentimiento, y sin que conocieran los resultados de la prueba que se les aplicó por la Covid-19, además de la renuencia de la entrega de las cenizas para traerlas a su territorio ancestral. 

Es cierto que el virus de la Covid-19 es nuevo y que tomó de sorpresa a la comunidad mundial, pero existiendo recomendaciones puntuales de un organismo como la Organización Mundial de la Salud, sería entonces recomendable seguirlas en este caso sobre el tratamiento a los cadáveres.

El citado organismo puntualiza que es preciso respetar y proteger en todo momento la dignidad de los muertos y sus tradiciones culturales y religiosas, así como a sus familias.