Reconocimiento a la obra de Rosendo Romero

El cantante Jorge Oñate y el compositor Rosendo Romero serán los encargados de recibir el reconocimiento en la edición No. 53 del Festival de la Leyenda Vallenata, evento que se realizará del 29 de abril al 2 de mayo de 2020.

Buena decisión por el Festival en hacerle este merecido reconocimiento a Jorge Oñate, pero como guajiro destacamos la exaltación del Festival al poeta de Villanueva, Rosendo Romero, uno de los integrantes de la veintena de dinastías existente en la tierra del ‘Cuna de acordeones’, población que hace parte del triángulo poético junto con San Juan del Cesar y Patillal.

Los reconocimientos al cantante y al compositor fueron implementados con la finalidad de agradecer los aportes que han hecho juglares, poetas, compositores, escritores, periodistas, gestores culturales y un innumerable grupo de personas, para lograr la preservación de la música vallenata tradicional, declarada por la Unesco como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad. Aplaudimos la decisión de los directivos del Festival Vallenato en hacerles este reconocimiento a Jorge Oñate y Rosendo Romero, dos grandes del folclor vallenato que por sus cualidades se les reconoce como ‘El Jilguero de América’ y ‘El Poeta de Villanueva’, los dos han sido artífices de las manifestaciones culturales de mayor arraigo en el folclor.

Pero en el “pienso, luego existo” en medio de la alegría que generan este tipo de noticia y haciendo las autocriticas mediante la razón, hoy tengo que decir que a Villanueva le están homenajeando a sus hijos en los festivales que se celebran fueran del municipio, especialmente aquellos hijos villanueveros que se destacan en el folclor vallenato y con temas relacionados con la música vallenata. Criticando a priori a los organizadores del ‘Cuna de acordeones’, creemos que existe mezquindad folclórica al interior de sus directivos, la misma que le impide que se le haga el merecido reconocimiento a los hijos que a través del folclor se han destacado en cualquiera de los ámbitos. El Festival Cuna de Acordeones se ha desgastado homenajeando a una serie artistas que son importantes para el vallenato, más no para Villanueva, y mientras tanto los organizadores se duermen en letargo folclórico. Hoy, invoco lo que Rosendo escribió en el año 2014 cuando dijo: “El peor error que han cometido los festivales es perder el rumbo de su verdadero objetivo, que es reconocer el profesionalismo de sus mejores exponentes”, estoy casi seguro que cuando Rosendo escribió la columna publicada en Diario del Norte titulada: ‘Errores de los festivales vallenatos’, era que reclamaba lo que hoy estamos criticando.

Qué bien por Jorge Oñate y Rosendo Romero, quienes en la década de los 70 se grabaron éxitos como ‘Noches sin luceros’, ‘Cadenas’, ‘Sombra de amor’, los tres anteriores con el acordeón de ‘Colacho’ Mendoza y ‘Cántaro de amores’ con el acordeón de Raúl ‘Chiche’ Martínez y nos alegra que Valledupar le haga un reconocimiento a la obra de Rosendo Romero.