Reorganización de los festivales

La pandemia del coronavirus también ha servido para darle cristiana sepultura a los festivales que estaban agonizantes y en ‘estado de coma’ financiero, debido a que el post Covid-19 servirá para estructurar los eventos y las competencias folclóricas, principalmente en el autosostenimiento de cada festival.

Con el impacto social que viene dejando la pandemia, somos del criterio que hasta el 31 de diciembre del 2020 no nos queda el ánimo suficiente y ni las autoridades están en disposición de sacar adelante los festivales que presentaban inestabilidad financiera, situación que conllevó a sus organizadores en varias oportunidades a la no realización, mientras que quienes se atrevieron a realizarlos quedaron con deudas con los ganadores y proveedores.

La realización de los festivales en nuestra región tienen una connotación política, folclórica y social que hace obligatoria su realización, pero durante este año no es factible el cumplimiento de los eventos, debido a que la sociedad que asiste a los festivales es la que viene saliendo del dolor que deja el número de infectados y fallecidos de una pandemia que desangró las arcas estatales, puso en riesgo la salud y a muchas familias nos golpeó el corazón.

Si las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas o cualquier tipo de negocio que tenga un ciudadano está cambiando y preparándose para el poscoronavirus, los ciudadanos festivaleros también deben ir pensando en cambiar su forma de aliviar las cargas negativas que deja las labores cotidianas, debido a que seguirán las restricciones a los eventos masivos de personas por lo que resta de este año.

Este receso en la realización de los festivales folclóricos combinado con la situación de salubridad mundial, le sirve a los organizadores cuyos eventos se encuentran en ‘estado de coma’ financiero para ha cerse a un costado, mientras que otros que aún les queda aliento y ganas de continuar, deben actuar bajo la premisa del estribillo de ‘reinventarse’, pensando más en autosostenible con el apoyo de las herramientas tecnológicas.

Quienes afortunadamente son personas no Covid-19 y tienen la dicha de no haber sido tocados por el coronavirus o haber salido airosamente del virus, tienen que liberarse de la carga acumulada por culpa del estrés que ha dejado la pandemia. Sabemos que muchos tienen la cultura de desestresarse con la asistencia a los festivales, pero momentáneamente deben acudir a los conciertos virtuales que actualmente se están desarrollando, porque a juzgar como se observan las cosas, por este año no se van a realizar eventos masivos que congregue la diversión bajo la realización de los festivales folclóricos de nuestros queridos pueblos.