Sectores públicos y privados deben trabajar de la mano

Quienes entretienen el significado de los números, establecen muy positivamente que el año 2020 simboliza la fe y la confianza en las relaciones interpersonales, pero más allá de la interpretación romántica de lo que será el año que comienza en pocos días, pareciera que los guajiros estuviéramos viendo la luz al otro lado del túnel.

Esto porque hay una nueva administración departamental que entra a darle confianza a la inversión privada y nos estabiliza política y administrativamente, pero también hay decretos que le impregnan una dinámica económica a la crisis que comenzó hace más de diez años.

Nos referimos al contenido del decreto 2112 de 2019 que le da paso a la creación de las Zonas Económicas y Sociales Especiales –Zese– y que tienen como objetivo atraer a los inversionistas, generar beneficios tributarios y atacar las altas tasas de desempleo en los departamentos fronterizos, incluida La Guajira.

Este decreto nos abre la posibilidad de incentivar la estancada economía que afecta a toda la región, pero el éxito de la aplicación de la norma se hace efectiva cuando los guajiros tengamos la voluntad de utilizar adecuadamente este nuevo instrumento que nos entrega la Ley, la misma que aparte de atraer inversión nacional y extranjera, busca contribuir con el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestros habitantes.

Con el decreto que crea la Zona Económica y Social Especial de La Guajira, nos urge implementar la promotora de desarrollo de inversiones en el Departamento, aprovechando que la península es un territorio atractivo para crear este tipo de empresas por las bondades geográficas que posee. Quienes desconocemos las bondades y las oportunidades que nos brindan las normas, se hace necesario organizar de manera urgente un foro que conduzca al buen aprovechamiento de los incentivos tributarios, reactivación económica y la generación de empleo.

El foro que planteamos no puede pasar entre la semana del 15 al 20 de enero, por eso el Departamento y algunas alcaldías requieren de un secretario de Desarrollo Económico que conozca el proceso, ejerza el liderazgo y pueda sentar sin distingo de raza y política al sector público y privado de La Guajira para que hablemos un mismo lenguaje y no se nos disperse la iniciativa.

Si el gobernador que asume sus funciones el 1° de enero atina en colocar un secretario de Desarrollo Económico que tenga conocimiento y liderazgo frente a la aplicación de la norma que crea las Zese, avanzamos positivamente y creemos que es un buen inicio en la reactivación de la economía, que va de la mano con la estabilidad político administrativa del Departamento.

Además, el gremio que agrupa a los empresarios en La Guajira debe ser más proactivo, debe tener mayor liderazgo y ser el gran generador de las iniciativas que van encaminada a fomentar la producción. En el año que se avecina, los sectores públicos y privados deben trabajar de la mano para ayudar en el jalonamiento de las iniciativas que nos presenta el Gobierno nacional.