Semana santa en medio de una cuarentena

Este Jueves Santos termina la Cuaresma, periodo que se inició desde el Miércoles de Ceniza y concluye mañana, finalizando la Semana Santa el Domingo de Resurrección, tiempo que ha sido bastante difícil para los colombianos y el resto de la humanidad por el saldo de muertos e infectados que ha dejado el coronavirus. Para muchos ha sido una Cuaresma tortuosa porque en el desarrollo de la pandemia a nivel mundial y en la cual Colombia no es ajena a ella, ha generado el sufrimiento a los afectados con el virus y el dolor a los familiares por la pérdida de uno de sus seres queridos, cuyo sepelio no puede cumplirse con base a las costumbres que tiene cada quien para despedir a un familiar fallecido. 

La Semana Santa la estamos cumpliendo con un ‘Aislamiento Preventivo Obligatorio’ establecido por el Gobierno nacional desde el 25 de marzo al 13 de abril, el cual busca por parte de las autoridades evitar la propagación del coronavirus, mientras que el Gobierno nacional ha anunciado la extensión de la medida hasta el 27 de abril con el ‘Aislamiento Inteligente’ para mantener la protección y restricción al adulto mayor, aplicando normas de distanciamiento que nos sirva para la protección de la salud entre cada uno de nosotros. 

Creemos que no todo es casualidad. Lo que está ocurriendo no deja de ser un llamado de Dios para que con base a cada creencia desarrollemos nuestra espiritualidad durante los días de recogimiento, la cual históricamente se ha convertido en la temporada de vacaciones para unos, mientras que para otros, los días Santos son una “parranda santa” y no le dedicamos unos minutos a leer y estudiar la Palabra de Dios; no hacemos ni participamos de las oraciones y muchos menos de los actos en los templos religiosos que en esta oportunidad serán por televisión, radio o redes sociales. Como los tiempos cambian, nos corresponde hablar con Dios utilizando la tecnología porque las medidas de ‘Aislamiento Preventivo Obligatorio’ y ‘Aislamiento Inteligente’ debemos cumplirlas en nuestro lugar de residencia o donde pernoctamos.  

Quienes para esta época de recogimiento esperan los días Santos para programar sus descansos, fomentar el esparcimiento o tomarse aquellas vacaciones que en el pasado mes de diciembre no alcanzaron, les corresponde seriamente buscar a Dios, dedicándonos a la oración y la reflexión para pedirle perdón por la fe que le hemos perdido. No nos podemos cohibir de lo que el mundo nos presenta mientras estamos en la etapa de aislamiento, pero tampoco nos podemos alejar de nuestra fe y es hora de revivir aquellas creencias y costumbres que realmente conservaban la integridad, además que le permita a los que son creyentes entrar en un proceso de mayor espiritualidad.