Una celebración con agridulce político

La celebración de los 56 años de vida jurídica del departamento de La Guajira se empañó cuando se conoció la noticia que la Sección Quinta del Consejo de Estado, canceló la credencial del gobernador de La Guajira Nemesio Roys Garzón.

En medio de la pálida celebración de las efemérides del Departamento producto de la pandemia del Covid-19, los guajiros recibimos el agridulce político de lo que a partir de este momento se presagia que puede ser: una inestabilidad política que puede impactar la economía de la región.

Desde la elección de Juan Francisco Gómez como gobernador de La Guajira para el periodo constitucional 2012 – 2015, hasta la de Nemesio Roys, elegido para el periodo 2020-2023, han pasado tres elecciones en periodos regulares y dos atípicos, de los cuales a excepción de José María Ballesteros, todas fueron interrumpidos de manera abrupta.

Desde entonces hemos tenido una inestabilidad político administrativa que al final genera un efecto negativo en  la economía de cada municipio y el Departamento. Creemos que en La Guajira se ha raizado una recesión económica que genera un decrecimiento de la actividad producto de la inestabilidad política, especialmente porque un inversionista privado no invierte en donde persiste este tipo de situaciones.

En medio de la pandemia veníamos superando con Nemesio Roys el periodo de las ‘vacas flacas’, pero con el fallo que saca al titular de la Gobernación, entramos en un nuevo periodo incierto, pero bueno, los guajiros seguimos en pie de lucha como el ‘Cardón guajiro’ que “no lo marchita el sol”, seguiremos dando la brega hasta lograr la estabilidad administrativa; se nos acerca un nuevo periodo irregular con las elecciones atípicas a la Gobernación y no sabemos si el que viene sea mejor o superior que Nemesio.

Los guajiros nos debemos preparar para la nueva convocatoria a elecciones atípicas y desde ya los partidos políticos que avalaron al gobernador deben preparar la terna para que el presidente designe a un gobernador encargado.

Aquí no se trató de haber elegido bien o mal, son desperfectos de la democracia que obliga a los siguientes candidatos a tener cuidado y respetar la doble militancia, sobretodo porque desde hace tiempo hemos venido diciendo que los guajiros nos hemos convertido en el laboratorio jurídico con el que hemos graduado a inexpertos abogados y convertido en versados juristas del Derecho electoral, a quienes han logrado conseguir doctrinas y jurisprudencias que han contribuido al estancamiento administrativo de los municipios y el Departamento.