Una Navidad con mucha fe

En la preparación de Nochebuena y el día de Navidad, hemos tomado la decisión de dejar a un lado las vicisitudes y secuelas que nos ha dejado la pandemia, y más bien hemos afincado nuestra esperanza en Dios a través de la Biblia y el libro Hebreos 11, ya que “Por medio de la fe, entendemos la palabra y la obra de Dios”. “Es pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”, y con esa convicción, debemos celebrar en familia la noche del 24 de diciembre, con los elementos de bioseguridad y con ella las tradiciones navideñas a la que nos han acostumbrado nuestros padres y abuelos.

 La Navidad es fecha propicia para celebrar en familia el momento que encierra la alegría combinada con la inocencia de nuestros hijos, nietos, sobrinos y toda aquella persona que haga parte de nuestro núcleo familiar, los mismos que esperan ansiosos la noche del 24  para amanecer con su regalo. Hoy le damos gracias a Dios que nos ha mantenido con vida para engalanar la fiesta de la familia, combinada con la imaginación y el candor de nuestros niños y niñas, pero con ella sin dejar a un lado a Dios, el nacimiento de Jesús, el hijo de Dios y todo lo encierra nuestra fe en esta fecha especial del año.

 Recordemos que la magia de la Navidad no significa poner en riesgo la salud o la vida de nuestros hijos, de nuestro entorno y de nosotros mismos, por eso debemos ser juiciosos en nuestra celebración, en la unión familiar y en cumplimiento de las medidas restrictivas que las autoridades han implantado por el bienestar de nosotros mismos.

No olvidemos que la noche del 24 es de los niños y no olvidemos que estamos en Navidad, fecha de unión familiar, día de los niños y no de los adultos. Es una fecha para la entrega de regalos y las tradiciones nos indican que nos sentemos en familia al lado del árbol de Navidad para quienes practican esta modalidad o de la reunión familiar.

 No olvidemos que “La fe es confiar en Dios todo el tiempo” y ella nos lleva a “la certeza de lo que se espera” y para el 2021 debemos profundizarla en compañía de nuestra familia en cada uno de nuestros hogares, dejando que el vecino haga lo propio en su residencia, sin poner en peligro la inocencia  y la vida de nuestros seres queridos. 

Deseamos anticipadamente a todos nuestros lectores, una feliz Navidad y desde ya, un venturoso año nuevo.

 ¡Feliz Navidad para todos!