Vuelve y juega

Llegó el tercer pico de la pandemia por el virus del Covid-19, y volvió a dejar al desnudo la poca infraestructura hospitalaria en el departamento de La Guajira, para atender una emergencia de salud pública.

La Guajira cuenta con pocas clínicas privadas, y los hospitales a excepción del de Maicao, carecen de una debida infraestructura que les permita poder garantizar una atención oportuna como la que se requiere actualmente por los aumentos de pacientes afectados por el Covid-19.

Es necesario entonces, que desde el Gobierno departamental se mire el estado de cada uno de los hospitales para verificar exactamente hasta dónde puede atender ciertas emergencias que puedan presentarse ya sea por accidentes de tránsito, fenómenos naturales u otras como intoxicaciones masivas.

En la actual crisis por la pandemia del Covid-19, solo pueden atender casos en  unidades de cuidados intensivos en el Hospital San José de Maicao, Nuestra Señora de los Remedios en Riohacha y en el hospital del municipio de San Juan del Cesar, los demás centros tienen que remitir para garantizar la vida del paciente.

 Requiere entonces que las autoridades miren con otros ojos el tema de salud hospitalaria, porque es necesario que se pueda garantizar la atención a las familias que requieran del servicio independientemente de lo que se esté viviendo actualmente con esta pandemia.

Los gerentes de los diferentes hospitales también deben ser más diligentes, y generar las gestiones que sean necesarias para empezar a mejorar la infraestructura pensando siempre que es para la atención de las familias de escasos recursos económicos que no tienen para pagar un servicio en una clínica privada.

Y precisamente por esas familias vulnerables es que es necesario adecuar la infraestructura hospitalaria de La Guajira, para poder garantizarles una atención de calidad cuando lo requieran como en los actuales momentos cuando el Covid-19 sigue causando la muerte de seres queridos y amigos.