Empleabilidad en la era digital

Pensar en el empleo como medio de sustento del ser humano, encontramos que este invento es relativamente reciente en la historia del hombre. Podemos estar hablando de su existencia en los últimos doscientos años junto con la primera revolución industrial.

Sin embargo, la forma actual de empleo con seguridad social y protección laboral, tiene menos de cincuenta años. Y eso, que aún en muchos países se conservan formas de explotación laboral que no pueden llamarse dignamente empleo. Pero las cifras de desempleo asustan a muchos: no solo actuales profesionales y técnicos, sino a los estudiantes de hoy, que empiezan a ver en el emprendimiento, una salida para la incertidumbre, sin embargo, esto será tema de otro artículo.

Expertos “futurólogos” reiteran que el 70% de los niños que nacen hoy, trabajarán en roles que hoy no existen. Solo hasta hace diez años no teníamos community manager, pero ya existen estrategas digitales, operadores de drones y programadores de apps en una variedad de lenguajes. Y mientras se crean nuevos roles cada día, la tecnología avanza en un ritmo que facilita el desplazamiento del llamado trabajo “automático”. Sin lugar a dudas, son más vulnerables a ser reemplazados, aquellos trabajos enfocados en la repetición de actividades que no requieren mayor esfuerzo intelectual.

Entonces, este cambio no implica que debamos ser pesimistas, porque precisamente se trata de un nuevo enfoque de trabajo y que debemos adaptarnos a dicho cambio. Si miramos el caso colombiano, según una publicación del Sena, 54% de empresarios no encuentran el personal requerido para sus perfiles. Exceso de profesionales en disciplinas que no tienen demanda, falta de competencias para desarrollar el rol y el déficit de técnicos y tecnólogos pueden explicar estas cifras.

Veamos el caso del déficit tecnológico en materia de profesionales

Las cifras planteadas se refieren a que Colombia tiene un faltante de 70 mil ingenieros para cubrir diferentes necesidades, por ejemplo, en obras públicas y saneamiento básico.

Tan solo, la industria del software, requieren cerca de 30 mil ingenieros de sistemas o software para cubrir las demandas de desarrollo de aplicaciones. Por ello, y a pesar de las distintas invitaciones a crear empresas de tecnología o traer las ya existentes, esto se verá reflejado en una mayor rotación del personal, pero no en mayores eficiencias.

El auge de nuevas disciplinas nos llega en forma de combinación de las denominadas convencionales: biomédica, mecatrónica, multimedia, biotecnología, robótica, geofísica, biométrica, nanomedicina, ciberseguridad, se convirtieron en palabras de uso diario, fruto de fuerzas que están moviendo la forma como se concibe el empleo y el conocimiento.

Pero ¿cuáles son esas fuerzas globales que definen la empleabilidad? Quiero mencionar siete sin pretender que son las únicas, pero por lo menos, resultan bastante visibles en nuestra realidad:

1. La economía circular: todas aquellas disciplinas vinculadas con la gestión de la producción y el medio ambiente, tienen el reto de reducir el consumo, reducir los impactos y mejorar la calidad de los productos, permitiendo su rehuso o la reutilización de los excedentes.

2. Energías renovables: la presión por depender cada vez menos del carbón y el petróleo, nos lleva a buscar nuevas formas de producir y consumir más eficientemente la energía. No solo se trata de concebir la generación de energía, sino la forma como se aplica en nuestro hogar, industrias, transportes y dispositivos de uso diario.

La presión por depender cada vez menos de los minerales nos lleva a buscar nuevas formas de producir y consumir más eficiente la energía.

 

3. Comunicación multimedia: las comunicaciones se dan hoy en multiformato, que lleva a combinar dispositivos, experiencias, sonidos, pantallas para llegar más efectivamente al público que consume y desecha información rápidamente.

4. Cuidado de niñez y tercera edad: padres trabajadores y adultos viviendo más tiempo, implican el desarrollo de competencias para el cuidado de esta población vulnerable.

Cuidado de la niñez y adultos mayores implican el desarrollo de competencias para estas labores.

 

5. Infraestructura social: con un alto porcentaje de población con necesidades básicas insatisfechas, la infraestructura social consistente en soluciones de vivienda, hospitales, educación, agua y saneamiento básico, sigue siendo una deuda por pagar para lograr el salto social. El crecimiento de la población si bien ya no es tan rápido, aún está lejos de conciliar completamente los requisitos mínimos de vida digna.

6. Análisis de datos: con la aparición del Internet, se manifiesta el fenómeno de poder registrar en tiempo real, millones de transacciones, opiniones y comunicaciones en sistemas de información que capturan dichos datos. Estos se convierten en una mina de oro para las empresas que desean aproximarse más a sus clientes y el análisis de datos, es el mejor medio para ello.

7. Inteligencia artificial: a pesar de que no es un concepto nuevo, aún se encuentra en ciernes, pero es capaz de reemplazar los oficios como la atención telefónica, se constituye en el mayor reto de empleabilidad del mundo moderno. Tendremos tiempo para debatir sobre sus aplicaciones y posibilidades, ya que su presencia es casi tan revolucionaria como el Internet mismo.

Entender para donde van estos retos del mundo moderno, podrá conducir a las generaciones nuevas y vigentes a encontrar su rol en el mundo, no solo como empleados, sino como empresarios en la era digital.