¿Cómo se mueve la economía de Barranquilla durante el Carnaval?

El Carnaval de Barranquilla ha sido catalogado por mucho tiempo como la fiesta más representativa de Colombia. Y no es para menos, sus desfiles, comparsas, conciertos, bailes a la calle, entre muchos otros eventos, hacen de este un auténtico disfrute. Medios de comunicación también han situado al Carnaval en los primeros lugares de los eventos que más mueven la economía del país. Sin embargo, no había un sustento estadístico que probara tal aseveración.

Diario del Norte conoció un informe sobre el Movimiento Económico de la Temporada del Carnaval de Barranquilla, realizado el año pasado por la Alcaldía de Barranquilla, el Sistema de Información Turística del Atlántico –Situr–, la Cámara de Comercio y la Federación Nacional de Comerciantes seccional Atlántico –Fenalco–.

De acuerdo al informe, el Carnaval de Barranquilla mueve $384.936.427.033 durante los cuatro días, recursos provenientes de patrocinios, inversión pública y privada, hacedores, operadores y gastos de locales y turistas nacionales y extranjeros.

 

“En Barranquilla siempre hemos tendido a ser vendedores de humo. Aquí se decía por idiosincrasia, pero sin un sustento, que esta era la fiesta más grande Colombia, se hablaba que era el segundo carnaval más importante del mundo, pero basado en qué, si lo privatizaron hace menos de 30 años, porque hasta los 80 todavía era del pueblo. Nosotros nos reunimos con Cámara de Comercio y Fenalco para armar un estudio que nunca se había hecho, donde podíamos mostrar desde la estadística un sustento en función”, afirmó David Borge Donado, director del Sistema de Información Turística del Atlántico –Situr–.

Para lograrlo, organizaron encuestas de expectativa durante el Carnaval 2019 y después de este, dirigidas a locales y turistas nacionales y extranjeros, para conocer detalles de su participación y los gastos que acarrea una celebración de la temporada de Carnaval.

El estudio determinó que el 70% de los participantes de las fiestas eran barranquilleros, el 22 por ciento proviene del Atlántico y el 8% son del país o el extranjero.

“En términos de metodología, primero tratamos de medir la percepción local de si irían o no a los carnavales. Fuimos por estrato, se proporcionó de igual manera, les hicimos una encuesta donde preguntamos si saldrían a carnavales y si salían a cuáles fiestas iban a ir, y si iban a ir cuánto era el gasto presupuestado”, señaló Borge.

Para determinar el gasto total de los barranquilleros tuvieron en cuenta sectores como transporte terrestre, licores, combustible, droguería, alimentos y bebidas, artesanías, peluquería, boleterías, etc., arrojando que los locales generan un movimiento económico de $170.879.409.085 y que en lo que más invierten es en boletería y alcohol.

 

Por su parte, el gasto total de los visitantes que entraron por el Aeropuerto Ernesto Cortissoz y la Terminal de Transportes de Barranquilla durante los días de carnaval, fue de $46.855.270.060, cifra tomada de distintos tipos de gastos como transporte terrestre interno, alojamiento, alimentos y bebidas, actividades recreativas, culturales y deportivas; artesanías y recuerdos, objetos valiosos y bienes de consumo duradero.

 

También se tuvo en cuenta el ingreso de vehículos y personas por los distintos peajes de acceso a la ciudad, de viernes a domingo. En total en los días de carnaval 266.176 personas pasaron por los peajes, lo que representa un gasto estimado de $70.409.095.485.

 

Además del patrocinio de la empresa privada, la cual aporta $8.977.819.772. Dichos recursos son gestionados por los distintos operadores y hacedores de las fiestas y permite que los actores concentren sus esfuerzos en preservar el patrimonio.

 

El estudio demostró la baja participación del Gobierno central en el carnaval, pese a que son recursos destinados para salvaguardar el patrimonio de las fiestas y permitir su debido funcionamiento. Participan la Alcaldía Distrital con el 93,33% y el Gobierno nacional con el 6,67%, para un total de aportes de $9.098.721.798.

 

Dichas inversiones tienen como fin garantizar el orden, la seguridad y la convivencia, el cerramiento de vías, gestión de permisos, uso adecuado del espacio público, promoción de campañas de movilidad, prevención y salud.

El aporte de hacedores y portadores (grupos folclóricos, danzas tradicionales, disfraces) en los distintos eventos de carnaval, fue de 1.695 millones de pesos, destinados a vestimentas indumentaria, ensayos, instrumentos, entre otros.

 

“La cifra demostró que a pesar de que había una inversión privada y una aparente inversión pública desde el centro, el Carnaval lo patrocinan los mismo hacedores, nuestro Carnaval no depende del Gobierno central, sino de un aporte de la Gobernación y la Alcaldía porque el aporte si le quitas la estadística y lo hablas en términos descriptivos, la gente hace carnaval por amor al arte”, agregó el director de Situr.

Resultados finales

Para calcular el flujo de recursos durante la temporada de Carnaval, se tuvieron en cuenta los principales actores: usuario (local, nacional y extranjero); patrocinadores (grandes empresas a operadores y empresas locales a hacedores); Gobierno (portafolio de estímulos seguridad ciudadana y orden público) y hacedores (personas que aportan sus recursos para participar de la fiesta).

“Nosotros para armar el movimiento económico armamos unas encuestas no probabilísticas. Lo que hicimos fue cruzar la información obtenida a través de los datos de terminales, aeropuertos y peajes, para tener un aproximado de cuánto era el universo que venía y de ahí colocamos encuestadores durante todos los carnavales”, dijo.

Y agregó: “Lo que hicimos fue preguntarles a los que se estaban yendo dónde se habían bajado, cuánto habían pagado en sus gastos de alojamientos, cuánto habían gastado en compras, alimentación, etc. El de los locales si lo hicimos post fiesta, es decir, a partir del miércoles de ceniza, hicimos unas encuestas estratificadas preguntándoles a las personas a dónde fueron y cuánto gastaron, esto para comparar la expectativa de gasto con el gasto real y la expectativa de asistencia con la asistencia real. Y la sumatoria del gasto local, más el gasto nacional y el extranjero, da el movimiento total de carnaval, en términos de visitantes. Después a eso uno le suma lo que pone el hacedor, lo que gasta la empresa privada y lo que mueve el comercio. De ahí uno tiene un aproximado de realmente cuánto mueve la fiesta”, apuntó el director del Sistema de Información Turística del Atlántico, David Borge.