El encierro y el estrés pueden hacerte creer que tienes coronavirus

Que 3.000 millones de personas estén confinadas dentro de sus casas para protegerse de un virus es un hecho sin precedentes en la historia de la humanidad. El Covid-19 obligó a mucha gente a encerrarse, incluso a aquellos individuos que por diversos motivos están acostumbrados a pasar la mayor parte de su tiempo fuera del hogar.

En este contexto, no son pocos quienes pueden empezar a desarrollar diferentes niveles de ansiedad por estar encerrados y esto sumado al bombardeo de información sobre el coronavirus a través de los medios, puede bajar la defensas del cuerpo, causar afectaciones emocionales e incluso hacer que muchos crean tener la enfermedad, sin que realmente sea así.

De acuerdo al doctor Miguel Montañez, magister en psiconeurosiquitría y rehabilitación, “la obligación de cambiar todo nuestro entorno natural, a uno nuevo el cuál no conocemos, puede ser que muy fácilmente podamos hacer somatizaciones, a mostrar episodios de cuadros clínicos sin que nosotros realmente los tengamos”.

Montañez explica que hay cuadros psicológicos que llevan a los pacientes a experimentar “manifestaciones fisiológicas sin que realmente las tengan”.

Por su parte, el médico psiquiatra especializado en neurorehabilitación, Andrés Rosado, manifiesta que “las personas pueden desarrollar cuadros alrededor de un tema como este, hay una vulnerabilidad orgánica y otra psicológica que la acompaña”.
El galeno agregó que “cuando factores negativos se juntan, por ejemplo, el estrés (miedo) crónico se inicia una patología mental (no solo la depresión que está allí, sino cualquier ansiedad), el primer paso es inmunológico y endocrino (hormonas), llevando a un daño cerebral que progresa mientras se mantenga el estrés, si es muy crónico genera daños mayores”.

Entre las recomendaciones de los expertos para evitar estrés o depresión por culpa de la cuarentena, están adoptar actividades como hacer ejercicio, aprender cosas nuevas, crear nuevas rutinas o pasar tiempo en familia.

Por último y no menos importante, hay que evitar llenarse de información negativa por internet o televisión.