Padrastro sospechoso de haber asesinado a un niño de 11 años en Barranquilla, es de origen wayuú y no aparece

Javier Fernández, un hombre de aproximadamente 28 años y de origen wayuú, es el principal sospechoso de la muerte de su hijastro, un menor de once años quien fue encontrado sin vida en la habitación de su vivienda ubicada en la carrera 9G con calle 97 A del barrio Evaristo Sourdis de Barranquilla.

El macabro hallazgo lo hizo un tío de la progenitora del niño, quien el viernes pasado viajó desde la capital del Atlántico hacia Bogotá a buscar trabajo para poder sostener a su familia, y dejó a su actual compañero sentimental encargado del mayor de sus tres hijos.

Cuenta el señor Luis Sequeda, tío paterno de Yojei Yohana Sequeda Figueroa, madre de la víctima, que ella residía en Bogotá, donde unió su vida al guajiro que conoció en esa ciudad desde hace aproximadamente diez meses. En la capital del país, ella laboraba en un restaurante y al parecer su pareja hacía trabajos relacionados con la electricidad, pero hace unos meses la mujer decidió regresar a Barranquilla para pedir ante las autoridades correspondientes, la custodia de sus hijas de 7 y 4 años, quienes viven con su padre en esta ciudad.

De acuerdo con los testimonios, Yojei Sequeda llegó a Barranquilla hace algunos meses con el menor, y con un dinero que le envió su compañero sentimental, pudo adquirir un carro de perros calientes y otros utensilios con los que emprendió un puesto de comidas rápidas en la puerta del apartamento que arrendó para vivir, y tenía como compañera de labores a su tía política, la señora Francia.

El negocio iba bien, vendían lo necesario para ganar algo y pagar los gastos básicos, pero hace aproximadamente un mes llegó desde Bogotá Javier Fernández, el hombre con quien Yojei compartía su vida actualmente. Él era excesivamente celoso, no permitía que su mujer visitara a sus familiares y se enojaba cuando alguien la saludaba, además sus gestos rígidos cuando la acompañaba en la venta de perros calientes, no eran del agrado de la clientela, lo que hizo que el emprendimiento quebrara.

Realmente el hombre de origen wayuú, no le caía bien a varios miembros de la familia de Sequeda Figueroa, él se mostraba muy introvertido, callado, y mucho menos les gustaba su actitud celosa controladora hacia ella. Sin embargo, al momento del viaje de Yojei, su hijo se quedó de manera voluntaria con su padrastro, no quiso quedarse con su tío, con el abuelo ni con ningún otro familiar, pero se había comprometido en ir a tomar los alimentos a la casa de su tío Luís y su esposa Francia, ellos le tenían gran afecto al menor.

Desde el día domingo el niño no fue a casa de sus tíos, entonces el lunes en horas de la noche, ellos decidieron ir a buscarlo usando una copia de la llave que tenían en su vivienda. El señor Luís Sequeda entró al lugar y lo llamaba, pero al no recibir respuesta alguna revisó todo el apartamento y encontró al menor sin vida llevándose un susto que lo impresionó, de inmediato su presión arterial se alteró, ya que es un paciente hipertenso, pero alcanzó a darle aviso a su esposa, Francia, quien de inmediato llegó a darle auxilio y alertó a los demás miembros de la familia y vecinos.

Fernando se encontraba en medio de dos camas acostado en posición fetal, alcanzó a tapar su cara con una toalla, cuenta el testigo. De acuerdo con el informe de las autoridades, el niño presentaba una herida abierta en la frente y varias heridas y golpes en diferentes partes del cuerpo.

Inmediatamente conocieron el hecho, familiares, vecinos y curiosos que se aglomeraron en el sector, dieron aviso a las autoridades, presentándose inmediatamente el cuadrante de la Policía Nacional para realizar la diligencia de inspección del cadáver y las pesquisas necesarias para recolectar evidencias que puedan conducir al autor de este asesinato que ha conmovido a la sociedad barranquillera y de Colombia en general.

Javier Fernández, a quien las autoridades señalan como principal sospechoso del homicidio del menor, se encuentra desaparecido, desde el lunes hacia las 2:00 p.m. no lo ven en el barrio, ni se ha comunicado con nadie. Mientras que los familiares del estudiante de la Institución Educativa Fe y Alegría en Barranquilla, lloran incesantemente por esta tragedia que enluta sus corazones.

Inmediatamente Yojei Sequeda fue informada por parte de un miembro de la Policía Nacional sobre la trágica noticia, buscó la manera de regresar a Barranquilla para ponerse al frente de la situación. Envuelta en lágrimas, la mujer llegó esta mañana del miércoles al aeropuerto Ernesto Cortissoz donde fue recibida por algunos allegados, dirigiéndose a la Sijín para dar su declaración ante las autoridades, y luego reclamar el cuerpo sin vida de su hijo en las instalaciones de Medicina Legal.

Al recibir a su hijo, Yojei y su familia pedirán apoyo a la alcaldía de Barranquilla para adquirir la urna y solventar otros gastos del sepelio de Fernando, el mayor de sus hijos, un niño lleno de sueños e ilusiones para su vida, pero que lamentablemente no alcanzó a realizarlos.

El alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo Heinz, anunció que su administración está dispuesta a pagar hasta 10 millones de pesos a quien entregue información certera acerca de paradero de Javier Fernández, el aborigen que podría ser el culpable de la muerte de Fernando, el mayor de los tres hijos de su compañera sentimental, Yojei Yohana Sequeda Figueroa.