Barranquilla puso en marcha piloto para atención presencial de la primera infancia

La Alcaldía Distrital de Barranquilla y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar –Icbf–, pusieron en marcha el Piloto de Apertura Presencial Excepcional –Pape–, a través de su programa de atención a la Primera Infancia, reconociendo la educación inicial como un derecho impostergable y que la atención recibida en las diferentes unidades de servicio de la ciudad contribuyen en gran medida al desarrollo integral de los niños.

Alrededor de 65 niños asistieron este martes al Centro de Desarrollo Infantil –CDI– La Milagrosa, ubicado en el barrio el Ferry, luego de regresar a sus clases después de muchos meses en casa.

Esta estrategia busca condiciones técnicas y operativas seguras para el retorno a la presencialidad, bajo el esquema de alternancia, adoptando medidas de distanciamiento físico individual responsable y de bioseguridad confiables.

El proceso de vinculación a los pilotos de apertura presencial está debidamente organizado e implica el desarrollo de una serie de fases y actividades secuenciales que están orientadas a asegurar las condiciones de calidad y bioseguridad en la atención.

Con el acompañamiento técnico del Icbf se deben cumplir las fases de determinación de las condiciones de contexto, alistamiento, implementación, monitoreo y cierre del proceso.

En todas las fases del proceso se involucra a padres y cuidadores, familias, talento humano y, por supuesto, el apoyo de las secretarías y el equipo de gobierno de la Alcaldía de Barranquilla para que el mismo sea consolidado, escuchando las voces de los participantes, en observancia de las indicaciones del Gobierno nacional sobre el particular y en respeto por la realidad del territorio.

Características del piloto

El ciclo y características  de la atención a los beneficiarios en el marco del piloto es el siguiente:

Los beneficiarios asistirán por pequeños grupos de máximo 5 niños y niñas en cada ambiente pedagógico; asistirán unos días específicos de la semana y serán atendidos por profesionales especializados, dedicados exclusivamente a los pequeños grupos, quienes además han sido capacitados sobre el manejo de protocolos de bioseguridad y prevención del contagio.

La atención incluye: alimentación apoyo, valoración y seguimiento nutricional, actividad pedagógica ajustada a la nueva realidad, entrega de material de trabajo personalizado (para trabajar en la unidad de servicio y en casa), formación y acompañamiento familiar permanente como corresponsables de las conductas de autocuidado y cuidado familiar.