La Policía Nacional sorprendió en las calles de Montería a una ambulancia que en su interior transportaba 28 cajas de cerveza, pese a que esos vehículos no están autorizados para transportar ese tipo de mercancía, por su carácter médico.
El hecho se registró el lunes, cuando los uniformados interceptaron al vehículo médico y al revisarlo se percataron que en vez de llevar pacientes enfermos, transportaba una gran cantidad de licor.
Trascendió que el vehículo no está adscrito a ningún hospital de la ciudad, aunque llevaba impreso en su carrocería toda la señalización que lo identifica como una ambulancia.
“Estos vehículos se tienen que dedicar exclusivamente al servicio hospitalario y de urgencias”, dijo el mayor Manuel Rendón, comandante de la Policía Metropolitana de Montería.
Finalmente el conductor del vehículo recibió un comparendo y la ambulancia fue inmovilizada.








