Financiación del corredor vial del Aeropuerto Ernesto Cortissoz quedó asegurada

La financiación de la intervención integral que demanda el corredor vial Aeropuerto Ernesto Cortissoz-INEM, uno de los más importantes del Caribe en materia de competitividad, quedó asegurada.

Se conoció que la Agencia Nacional de Infraestructura-ANI- cedió la porción que le corresponde del recaudo de los peajes de Galapa y Sabanagrande para financiar las obras de ampliación y mantenimiento de la vía.

Los recursos fueron garantizados dentro de un convenio interadministrativo suscrito entre la ANI, la Alcaldía de Barranquilla, la Gobernación del Atlántico y el Área Metropolitana de Barranquilla- AMB- luego de que el alcalde Jaime Pumarejo Heins, la gobernadora Elsa Noguera, el Comité Intergremial del Atlántico y la Sociedad de Ingenieros expresaran desde marzo de este año su inconformidad por la exclusión de ese tramo en la nueva concesión vial Autopistas del Caribe, corredor de carga Cartagena-Barranquilla, que maneja el consorcio privado KMA Construcciones, Obresca, y Ortiz Construcciones y Proyectos.

“Este es el resultado de un trabajo conjunto que hicimos con el presidente de la ANI, Manuel Felipe Gutiérrez, y la ministra de Transporte, Ángela María Orozco, para tener los recursos que nos permitieran intervenir una arteria que concentra el 90% del PIB del Atlántico y es acceso natural a la banda oriental del Atlántico, una de las zonas industriales y logísticas más importantes y con mayor potencial de crecimiento del Caribe”, señaló el alcalde Pumarejo.

Ese convenio reitera, además, “el compromiso que tiene el Gobierno nacional con nuestra ciudad y el Atlántico”, dijo.

Las obras incluirán la ampliación a cuatro (4) carriles por sentido, el paso a desnivel a la altura de la entrada a Soledad 2000, la construcción de andenes, ciclorrutas y paisajismo, y la infraestructura vial para el sistema masivo de transporte.

Estas obras empalmarán con la nueva calle 30 que el Distrito construye actualmente entre las carreras 2 y 46, con una longitud de 5.660 metros lineales, en pavimento en concreto rígido, espesor de 30 centímetros y capacidad para cualquier tipo de transporte masivo, que consta de 8 carriles entre las carreras 2 y 21, y de 6 carriles entre la 21 y la 46, alcantarillado pluvial y box culvert, instalación subterránea de redes de alumbrado público y de redes de telecomunicaciones, andenes en loseta y arborización.

Así, la calle 30 será una vía moderna y eficiente, que conectará con el puerto de Barranquilla, la zona industrial, el nuevo Centro Histórico, la zona de mercados y el desarrollo urbano proyectado a las orillas del río Magdalena.