Iglesia Pentecostal deberá pagar más de $25 mil millones por trágica muerte de 33 niños en Fundación

El Tribunal Administrativo del Magdalena comprobó que el Distrito de Barranquilla no tuvo ninguna responsabilidad en la muerte de 33 niños que murieron quemados el 18 de mayo del 2014 dentro de la buseta, de placas UVS-556, en Fundación, Magdalena, y con base en las pruebas recaudadas condenó a la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia a pagar una millonaria indemnización a los familiares de las víctimas y lesionados, cifra que asciende a $25.261.565.430. 

Cabe anotar que los familiares de los niños exigían una condena al Distrito porque la buseta estaba matriculada en Barranquilla, y pese a sus condiciones mecánicas seguían operando..

La millonaria condena a la Iglesia Pentecostal, según el fallo, deberá ser entregada al fondo para la protección de los derechos colectivos, a fin de pagarle a los integrantes de los grupos de familias que sufrieron perjuicios morales y materiales como consecuencia de la muerte y lesiones de los infantes. La cuantiosa suma de dinero corresponde a 27.805 salarios mínimos legales mensuales vigentes.  

Se comprobó que la buseta incendiada fue contratada por un miembro de la iglesia Pentecostal Unida de Colombia para llevar a los niños a sus casas después de haber asistido a unas clases de escuela dominical. Sin embargo, el rodante no contaba con el seguro obligatorio, carecía de la revisión técnico mecánica y tenía la tarjeta de operaciones cancelada por parte de la empresa transportadora a la cual estuvo vinculada antes de ocurrido el siniestro. 

El incendio se presentó debido a que el conductor, al no poder maniobrar la buseta con gas natural, comenzó a manipular la gasolina dentro de la buseta, y al darle arranque a la misma se produjo una explosión. 

Asimismo, se comprobó que el vehículo había sido desvinculado de la empresa Cooperativa Norteña de Transportes Integrados Coonor, y se dispuso anular la tarjeta de operaciones. La revisión técnico mecánica la tuvo vigente hasta el día 4 de mayo del 2012 y el Soat hasta el 12 de abril de la misma anualidad.  

Para el Tribunal la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia asumió la posición de garante frente a unos 60 niños sin contar con un personal idóneo para vigilar, custodiar y proteger la vida e integridad de los infantes, y no utilizó un medio de transporte que cumpliera con los requerimientos legales básicos. También consideró que la iglesia vulneró el principio de confianza de la sociedad especialmente de los padres  de los menores, ya que estos creyeron que sus hijos se transportaban en un vehículo seguro.

 “Esto con el agravante de que se trataba de un transporte de niños que muchos de ellos escasamente alcanzaban los 5 años de edad, lo que requería un especial cuidado en su custodia, medidas que evidentemente no se atendieron y allí que se deba ordenar la reparación de los perjuicios materiales y morales que se causaron en este hecho tan lamentable”, dice la sentencia.  

Cabe recordar que en el incendio de la buseta fallecieron 33 niños y un adulto, y de la misma manera resultaron lesionados otros 13 menores. “Está probado suficientemente que el Distrito de Barranquilla no tiene ninguna responsabilidad administrativa frente al fallecimiento de los menores”, señaló el abogado José Luis Herrera Gómez, quien defendió al ente distrital dentro del sonado proceso.  

Hay que anotar que el Ministerio del Transporte, el municipio de Fundación y la Policía Nacional también fueron demandados, pero tampoco tuvieron responsabilidad alguna frente a lo sucedido.