Mauricio Claver-Carone destaca la reunión anual en Barranquilla como «punto de inflexión para nuestra región y el BID»

Con la expectativa por la eventual capitalización del Banco Interamericano de Desarrollo por parte de sus países miembros, que debatirán el tema en la Asamblea del BID 2021, el presidente Iván Duque y el presidente del ente hemisférico, Mauricio Claver-Carone, ofrecieron una rueda de prensa este miércoles en la que tocaron temas como la producción de vacunas en la región, estrategias para la recuperación económica y la crisis de los migrantes venezolanos.

Durante su intervención desde Barranquilla, ciudad anfitrión del evento, el presidente Duque destacó que la presencia del BID en Barranquilla “es un mensaje de lo que ha sido una agenda transformadora de ciudad y de país”. En este sentido, sostuvo que “tenemos una nación que se proyecta ante los ojos de inversionistas y que es conocida por su resiliencia y por tener congruencia y coherencia en la estabilidad macroeconómica”.

Agregó que a pesar de las adversidades presentadas por la pandemia, el Banco se mantiene como una organización presente, relevante en los territorios y con capacidad de presentar herramientas para atender las necesidades ante contingencias como la que hoy en día se vive.

El mensaje de Duque fue que “Colombia respalda y ha respaldado el fortalecimiento del BID”. Con esta premisa, subrayó que una de las grandes necesidades que tiene América Latina y el Caribe es un

Banco que tenga mayor capacidad de llegar a los Gobiernos regionales y el sector privado, con mejores condiciones de plazo y tasa, por lo que indicó que esta organización precisa seguir fortaleciendo su capital de cara a esta década.

Por su parte, el presidente del BID, que anunció desde ya que no aspirará a repetir mandato, recordó que el Senado de Estados Unidos, en una rara iniciativa bipartidista, aprobó la capitalización del Banco en 80.000 millones de dólares.

Claver-Carone le agradeció a Duque por su apoyo al evento, al alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, a los colombianos y a los barranquilleros, así como a todos aquellos que han trabajado para albergar en la ciudad la sexagésima primera Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo y la trigésima quinta Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del BID Invest.

Dijo el directivo que se encuentra en Barranquilla junto con la alta administración del Banco y que se sienten “como en casa”. Indicó, sin embargo, que cuando el Banco y Colombia comenzaron a idear esta Asamblea “vivíamos en un mundo completamente diferente”, en referencia a que el evento del año pasado tuvo que ser suspendido hasta 2021, para realizarse con un alto componente virtual.

El presidente del Banco destacó que, a la fecha, “el covid-19 ha causado más muertes per cápita en nuestros países miembros regionales que en cualquier otra parte del mundo” y detalló que “más de 44 millones de personas cayeron a la pobreza en 2020 y que la “deuda podría acercarse al 80% en nuestra región, mermando la capacidad de respuesta de los países”, sin contar con otros retos, como el cambio climático o la crisis de los migrantes venezolanos.

De ahí que el directivo considere que esta reunión anual representa “un punto de inflexión para nuestra región y para el BID, ya que nos ofrece una oportunidad crítica para reflexionar sobre la peor crisis socioeconómica de nuestros 26 países miembros prestatarios en los 61 años de este Banco”.

El dirigente del Banco expuso que los miembros deben tomar “la decisión de enfrentar juntos estos desafíos sin precedentes y, además, aprovechar la oportunidad que existe para avanzar hacia la recuperación e impulsar un crecimiento inclusivo y sostenible”, en la meta de evitar “otra década perdida”.

“Aunque nos enfrentamos a grandes desafíos, también veo grandes oportunidades” dijo, a la vez que consideró que es posible fomentar la recuperación pospandemia si nos enfocamos en cinco áreas claves: la integración regional en las cadenas de valor; la economía digital; el apoyo a las pequeñas y medianas empresas; el género y la diversidad; y la acción frente al cambio climático.

Producción de vacunas

Duque señaló que es prioritario atender la vacunación masiva y de cara a la recuperación económica apuntó que debe ser sostenible en lo ambiental, acompañada de una agenda social pensada para cerrar brechas y evitar retrocesos.

De ahí que se refiriera a la posibilidad de que Colombia produjera vacunas. El jefe de estado recordó que “Colombia tuvo durante varias décadas capacidad de producción de vacunas”, y que hacia los años 90 se inició el desmonte de esta capacidad, pero que “esta pandemia ha puesto en alerta al mundo entero porque muestra que para la soberanía y seguridad es fundamental no solamente tener capacidad de realización de pruebas sino capacidad farmacológica”.

Allí Duque tuvo un punto de encuentro con Claver-Carone, quien indicó que, “sin duda, la producción de vacunas es una apuesta de las Asociaciones Público-Privadas”. El directivo del BID manifestó que el reto actual es, justamente, la democratización de estos biológicos, de los cuales hay acaparamiento en los países desarrollados, y mencionó que desde el primer día en el cargo sabía que “la prioridad iba a ser la vacuna”.

A partir de esto, el BID puso a disposición de los países miembros de la región 1.000 millones de dólares para “dedicar expresamente a la adquisición, distribución y transporte de la vacuna”, según dijo el directivo que anunció que “seguiremos trabajando por la vacuna”. Además, señaló que en vista de las duras negociaciones de los países con las farmacéuticas, el Banco lanzó una garantía para países prestatarios y facilitar el cierre de los tratos.

Ente los incentivos para la pospandemia, el presidente del Banco expuso que una herramienta clave es el nearshoring, es decir, lo que implica incentivar financieramente a las empresas farmacéuticas para mejorar el ambiente y que puedan instalar capacidad de producción en la región.

Frente a este tema, el Presidente Duque resaltó la importancia de retomar la capacidad para producir vacunas y mencionó que este es un proceso que no se da “de un día para otro”, sino que requiere de alguna de vías como facilitar desde la regulación.

Migración venezolana

La migración y su atención también fue punto de discusión durante la rueda de prensa. Duque aseguró que “la política migratoria nuestra ha sido una política coherente y consistente desde nuestro primer día de gobierno”.

Para reforzar este punto, hizo un recorrido de lo que se ha trabajado hasta llegar al Estatuto de Protección Temporal, pensado para la población migrante proveniente de Venezuela, con el que se tiene como meta tener a 1,8 millones de inmigrantes con registro migratorio para agosto de 2022, fecha del cierre de su mandato.

Claver-Carone recordó que es hijo de inmigrantes cubanos llegados al sur de la Florida y agradeció al presidente Duque “por el liderazgo y ejemplo al mundo en la peor crisis de refugiados en la historia”. Manifestó que mientras en la situación humanitaria que se presenta en Siria la inversión ha sido de 2.500 dólares por refugiado, en el caso de los venezolanos “solo ha sido de una décima parte”, es decir 250 dólares por migrante.