Tras fiesta sexual en un barco, se disparan casos de coronavirus en San Andrés

Luego de mantener solo seis casos positivos de Covid-19 durante varias semanas, cinco de ellos recuperados, los casos de la enfermedad se dispararon en la isla de San Andrés. En esta ocasión, el nuevo foco de contagio se originó en una embarcación que acostumbra a llevar víveres desde el continente hasta el archipiélago. 

Sobre el caso, las autoridades maritimas explicaron que la semana pasada el barco de nombre ‘Susurro’ y de bandera colombiana, arribó a San Andrés para dejar alimentos y otros productos. Posteriormente hizo un viaje hasta Providencia y de allí debía regresar a Cartagena. Sin embargo, durante su viaje de regreso a la capital de Bolívar comenzaron los problemas. 

«El 4 de mayo zarpó hacia Cartagena, de acuerdo con la ruta de navegación prevista. Durante el recorrido el capitán de la embarcación detectó el mal estado de salud de uno de sus marinos y decidió regresar a la isla», dijo la Capitanía de Puerto de San Andrés. 

Posteriormente, «el 6 de mayo, a las 3:15 de la madrugada, la motonave arribó a la zona asignada, en San Andrés, para la inspección de las autoridades. La Secretaría de Salud del Departamento informó de la presencia de una persona fallecida a bordo de la embarcación».

Durante la inspección del barco, dos médicos del servicio de sanidad portuaria y tres integrantes de la Armada Nacional que ayudaron a retirar el cuerpo del tripulante fallecido se infectaron con Covid-19. Posteriormente ‘Susurro’ fue puesto en cuarentena y tras ser sometidos a exámenes, los demás marineros del barco también dieron positivo a la enfermedad. 

Lo más preocupante para las autoridades sanitarias es que descubrieron que la noche que ‘Susurro’ llegó a San Andrés, comerciantes de la isla llevaron comida y prostitutas a los tripulantes, algo que podría poner en riesgo al resto de la población. 

«Este barco es el que de manera exponencial ha puesto en riesgo a la población de San Andrés, aumentando los casos de covid-19», expresó preocupado el gobernador de San Andrés, Everth Hawkins Sjogreen.