Acuerdo de Paz atraviesa por un estado crítico y precario, asegura ‘Joaquín’ Gómez

A cinco años de la firma del Acuerdo Final de Paz, hay poco para celebrar, todo para preservar y continuar nuestra lucha. Así lo dio a conocer ‘Joaquín Gómez’, exintegrante del secretariado de las Farc, desmovilizado en la vereda de Pondores, Fonseca.

A través de un comunicado, Milton de Jesús Toncel Redondo indicó que el país se encuentra lejos de las expectativas que se generaron con la firma del acuerdo en 2016.

“A cinco años de la firma del Acuerdo Final suscrito entre el Estado colombiano y las Farc-EP, hay motivos para afirmar que nos encontramos lejos de las expectativas que se generaron en los sectores democráticos y progresistas de la sociedad colombiana acerca de sus contenidos reformistas y de su potencial trasformador”, dijo.

Asimismo, indicó que el país está lejos “de la esperanza que se sembró en el campesinado y los pueblos étnicos que habitan los territorios de Colombia profunda en los que se vivió con intensidad la confrontación armada y se sufrieron de manera directa los impactos que ella produjo en la población y que esperaban que se sentarán las bases para superar de manera definitiva la página de la violencia y avanzar por la senda de la construcción de la paz con democracia verdadera y justicia social”.

Precisó que quienes integraron las Farc-EP e hicieron parte de la dirección político militar que lideró la concreción de la solución política, “nos encontramos inmersos en un proceso de reincorporación distante del legado construido a lo largo de nuestra lucha revolucionaria que costó miles de vidas de mujeres y hombres de nuestro contingente guerrillero, así como de la normalización de nuestra existencia al transitar a la vida civil”.

Gómez aseguró que no se puede desconocer que el Acuerdo Final representa un avance democrático en la lucha histórica del pueblo y que gracias al proceso de diálogo y negociaciones adelantado en La Habana, se quebró “el consenso guerrerista del bloque dominante de poder que, por su efecto, redefinió el campo político en nuestro país, habilitando nuevas condiciones para las luchas sociales y populares”.

A cinco años de su firma, manifestó, el Acuerdo de Paz preserva plenamente su vigencia y se encuentra a la espera de su implementación integral.

“Esta atraviesa por un estado crítico y precario y enfrenta la amenaza de la consumación de la perfidia. Este aserto debe formularse sin vacilación alguna. Aprendimos en nuestra lucha que la realidad debe encararse como se presenta objetivamente, sin maquillajes, ni medias tintas, si en verdad pretende superarse”.

“Nos encontramos con un nuevo gobierno, representante del ejercicio de la violencia estatal y del guerrerismo histórico que se ha dado a la tarea del bloque continuo y sistemático del proceso de implementación y ha pretendido posicionar mediáticamente en la opinión pública y la comunidad internacional, su política de estabilización “paz con legalidad” como una política que demostraría el compromiso de cumplir lo pactado. ¡Semejante farsa y despropósito! no tiene asidero alguno en la realidad, como se ha evidenciado en diferentes informes sobre el estado de la implementación”, apunta.

Escuche el comunicado completo: