Construcción de la cárcel de Riohacha no generará empleo a los profesionales de La Guajira

La construcción de un nuevo centro carcelario en Riohacha, no generará empleo en la ciudad. Así se desprende de una convocatoria que llama poderosamente la atención por los requisitos que se exigen tanto para la mano de obra calificada y no calificada.

De los 69 cargos a proveer 53 de los aspirantes, deben demostrar por lo menos experiencia en un proyecto de establecimiento penitenciario o carcelario o edificación pública o edificación de defensa.

Así lo establece el listado de cargos a lo que este medio de información tuvo acceso, y en donde se detalla el número a proveer, el perfil académico y la experiencia laboral.

El pasado 29 de marzo, Diario del Norte alertó la situación, y detalló algunos perfiles exigidos por la firma contratante como por  ejemplo que el director de la obra, debe ser Ingeniero Civil o Arquitecto con Especialización o Maestría en áreas de la Ingeniería Arquitectura y/o Administración de Proyectos de Construcción, con doce  años de experiencias general y seis de experiencia específica como director en proyectos de edificaciones para edificios institucionales y experiencia en por los menos un proyecto de establecimiento penitenciario o carcelario o edificación pública o edificación de defensa.

El residente de obra (técnico y administrativo), debe ser Ingeniero Civil o Arquitecto, y demostrar 8 años de experiencia general y cinco de experiencia específica en proyectos de edificaciones institucionales.

Para el cargo de Ingeniero Auxiliar de Obra, debe ser Ingeniero Civil o Arquitecto, con una experiencia de cinco años general y dos en obras de construcción de edificaciones institucionales.

La situación no puede ser más deprimente, en un departamento con un alto nivel de pobreza, además de la imposibilidad de profesionales en distintas áreas para conseguir trabajo.

Un análisis de la convocatoria que se encuentra en la página de la Gobernación de La Guajira, realizada por el arquitecto Alberto Gómez Galue, identifica por ejemplo, que para la mano de obra calificada el tiempo para presentar hojas de vida es del 14 al 21 de mayo, y los términos de referencia para tener en cuenta son que el personal que aplique a la convocatoria debe ser exclusivamente de Riohacha, o que viva permanentemente en la ciudad y debe ser verificable;  debe cumplir con el 100% de los requisitos académicos y 100% de la experiencia laboral específica; y las hojas de vida deben contar  con los soportes completos que demuestren o acrediten, nivel de estudios y certificaciones laborales verificables.

En ese orden de ideas, el arquitecto expresa que los riohacheros de nacimiento o que residen en la ciudad no han tenido la oportunidad de participar en construcción de edificios institucionales en el departamento de La Guajira.

Añadió, que se podrían presentar algunas excepciones por ejemplo, un riohachero que haya trabajado en ese tipo de construcciones en otra ciudad y luego se vino a vivir a la capital lo que considera difícil, como también oriundo de otra ciudad que llegó a quedarse exclusivamente en Riohacha hace tres meses para participar en la convocatoria porque sabía que se presentaría esa oportunidad, lo que se podría considerar como pura casualidad.

Advierte el arquitecto, que es una convocatoria excluyente y no incluyente como se pretende señalar, porque se debe demostrar el 100% de los requisitos académicos y 100% de la experiencia laboral específica, exigidos en la construcción de edificios institucionales, por lo que se podría deducir que se quiere dejar por fuera de participar al profesional del área solicitada como casi siempre ocurre.

Puntualiza Gómez Galue, que adjuntar la documentación exigida en los términos de referencia colgados en la página de la Gobernación de La Guajira, por supuesto que es más que imposible, porque los arquitectos riohacheros o de Colombia pero residentes en Riohacha, tienen la oportunidad a los cargos solo si pueden demostrar la experiencia en proyectos de edificios institucionales, además con 8 años de experiencia específica.

“Difícil encontrar un colega en la Sociedad Colombiana de Arquitectos de Riohacha, que cumpla con todos esos requerimientos”, dijo.

Precisó que las empresas privadas que vienen a Riohacha a construir las obras del Estado o de servicios públicos, casi siempre discriminan al profesional de La Guajira pero en esta oportunidad es extrema, porque los de otros municipios diferentes a Riohacha, no tendrían tampoco la oportunidad de trabajar en el citado proyecto.

Precisa, que las empresas contratistas que se ganan las licitaciones o negocios macro a nivel nacional, le trasladan las exigencias solicitadas (en sus pliegos) a los subcontratistas, solo con el ánimo de no darle la oportunidad a los profesionales de la región donde se ejecuta la obra para traer sus propios profesionales y mano de obra.

Diagnóstico

El estudio del pliego de condiciones revela que es una convocatoria excesivamente excluyente, amañada, subjetiva y hecha a la medida con un buen sastre, puntualizó el arquitecto Gómez Galue.

Además, con una generación de empleo efímera porque todos los recursos utilizados, personal administrativo, materiales de construcción y la mano de obras vienen de otras ciudades y por ende, el circulante es ficticio.

Agregó que es claro que al final se estará declarando que las hojas de vida presentadas por los locales oriundos de Riohacha no cumplen con lo exigido, lo que da pie para que se contrate personal foráneo de manera directa y a dedo que sí cumplen con el 100% de todos los requisitos exigidos.

“En lo personal no tengo tiempo, ni quiero participar en este negocio, además porque no cumplo con las exigencias, y porque estas empresas solo viene a explotar a nuestros queridos colegas, entre más jóvenes más barato, si no tienen experiencia peor, quiero resaltar que este tipo de obras generan desarrollo, empleo directo y empleos indirectos y mucha mano de obra, salarios o sueldos que por lo general no se quedan en nuestra tierra y son girados a otros departamentos”, dijo.

Cabe recordar que a través de un proceso de licitación pública, el Gobierno nacional adjudicó la obra al consorcio Eron La Guajira conformado por partes iguales por las empresas Varela Fiholl y compañía SAS y A Construir S.A, por valor de $ 181.957.017.859.