Exalcalde de Maicao advierte que no se puede seguir justificando los asesinatos en ese territorio

Como preocupante calificó el exalcalde del municipio de Maicao, Jarlen Garrido Weber, la forma como el alcalde Mohamad Dasuki, está asumiendo la situación de inseguridad que se vive en el territorio que contrasta con unas realidades evidentes.

En diálogo con Diario del Norte, precisó que nadie puede desconocer que Maicao es un municipio complejo de manera histórica, y que actualmente existen factores que hay que entrar a analizar en donde tiene que concentrarse la Fuerza Pública, el alcalde y el gobernador de La Guajira.

Puntualizó que no se puede seguir justificando a que ocurran masacres y asesinatos en el municipio fronterizo a un simple ajuste de cuentas.

“Yo no sabía que aquí en el municipio y en Colombia estaba permitido la pena de muerte, es decir, que con las declaraciones del señor comandante de la Policía y del alcalde, donde simplemente justifican que eso se debe a un ajuste de cuentas entonces se justifica cualquier tipo de acción criminal”, dijo.

Agregó que es inconcebible que el mandatario siga culpando de la inseguridad del municipio a quienes desde el año pasado le hacen oposición a su administración y a su equipo de gobierno.

“Cómo desconocer que en Maicao ocurren asesinatos, cómo esconder que en Maicao ocurren atracos, como esconder que hay secuestro”, anotó.

Garrido Weber precisó que es “imposible, inaudito y además irresponsable”, que se tenga que culpar a terceros sobre una situación tan delicada, a la que en este momento aún no le han prestado atención para por lo menos tener un diciembre tranquilo.

“Echarle la culpa a otros es la forma más fácil de no asumir responsabilidades directas”, manifestó.

Expresó que la inseguridad que se vive en la localidad está asociada a temas del narcotráfico que también afecta a otros municipios como Riohacha, Manaure y Uribia.

A ese estado se suma, de acuerdo con el exalcalde Jarlen Garrido Weber, la crisis migratoria de Venezuela, porque no solo han migrado personas buscando un nuevo horizonte, nuevas formas de vivir por la difícil situación que se vive en el vecino país, sino que han migrado también bandas criminales.

“Es una información pública, la conoce todo el mundo que desde las cárceles más poderosas que existen en el Estado Zulia y en estados vecinos de Venezuela migran y dan órdenes para cometer asesinatos”, puntualizó.

Se conoció que estudios de seguridad de las autoridades, advierten de la existencia de bandas criminales que operan no solo en Maicao, y quienes se consideran unos pulpos que expanden sus tentáculos a otros municipios y tienen sitiado al Departamento.

“No podemos seguir justificando, y echándole culpas a quienes pensamos diferente, a quienes estamos preocupados que mañana puede ser cualquier familiar de nosotros, o nosotros que caigamos en una situación tan lamentable como un asesinato”, apuntó.

El líder social hizo un llamado a que se concentren las fuerzas, y solicitó al Gobierno nacional una atención especial no solo para definir lo que está pasando con el tema de seguridad y plantear una solución, sino que se requiere un departamento que tenga un nuevo respiro en inversión social para recuperar a los jóvenes de las drogas y el alcohol y se pueda fortalecer los sectores de la cultura y el deporte.

Pacto Social

Para el exalcalde, es clave suscribir un pacto social, bajo la premisa del diálogo y que no se mire de forma mezquina a quienes critican de manera constructiva.

“Es seguro que podemos suscribir una agenda conjunta de cooperación y alianzas”, añadió.

Para ello, considera clave a los líderes sociales quienes perciben la inseguridad en los barrios, y con quienes se pueden concertar acciones sociales en las comunidades que permitan mejorar en calidad de vida.

También alertó sobre las condiciones infrahumanas que viven cerca de cinco mil personas en el sitio conocido como La Pista del antiguo aeropuerto, que lamentablemente se ha convertido en el foco de inseguridad más grande que tiene La Guajira, donde se realiza el mayor tráfico de armas, microtráfico de drogas, la prostitución y la muerte de niños por hambre.

“Son migrantes, indocumentados, retornados y familias indígenas que no tienen ningún tipo de futuro, pero desafortunadamente esa es la zona más peligrosa del municipio de Maicao”, finalizó.