Departamento de La Guajira, rico en su cultura, belleza y tradición

Toda La Guajira, la Alta, Centro y Sur, arriba a sus 54 años de existencia gracias a la Ley 19 de noviembre 10 de 1964, llevada al Congreso por el entonces senador José Ignacio Vives Echeverría. Seis meses después, el mismo parlamentario asumía como gobernador del nuevo Departamento.

Ese mundo exótico que guarda La Guajira y sus recursos naturales que aparecen en los planes de los gobernantes de turno, que tiene en esta región de la Costa Norte una de las más promisorias del país merced a su caudal inexplorado.

La capital guajira, Riohacha, con todo ese encanto de las olas del mar Caribe se prepara para celebrar los 54 años de Fundación del Departamento en asocio con sus municipios Uribia, Manaure, Maicao, Dibulla, Albania, Hatonuevo, Barrancas, Fonseca, Distracción, San Juan del Cesar, El Molino, Villanueva, Urumita y La Jagua del Pilar.

Y al llegar a este aniversario en el 2019, tal parece que La Guajira se apresta a experimentar una época de desarrollo, como quizás nunca se había intentado ante el cambio de mirada que ha tenido el Gobierno central.

Pasado y presente

Guaranguro fue la primera capital de La Guajira, justamente en 1911 cuando adquirió el nombre de Comisaría. Un decreto emitido en 1954 bajo el mandato del general Gustavo Rojas Pinilla le dio la denominación de Intendencia.

Pero la Intendencia Nacional de La Guajira fue ratificada tan solo el 12 de diciembre de 1960 para finalmente convertirse en Departamento en 1965, con su capital Riohacha, Distrito Especial Turístico y Cultural.

Del departamento de La Guajira, cuna del Almirante José Prudencio Padilla, a quien todos los gobernantes evocan con admiración en sus discursos, Riohacha es el ejemplo más vivo del desarrollo pese a que aún atraviesa grandes dificultades para estar acorde con los últimos avances.

Apenas se llega a La Guajira comienza esa meditación de lo que posee, lo que cuenta esta región con sus secretos, su fiereza acodada aún a su descendencia de los caribes.

Las riquezas

El gas natural que emerge como uno de sus grandes recursos y que se ha convertido en uno de los rubros de mayor recaudo para la economía colombiana.

En el camino hacia el Cabo de la Vela, se encuentra Manaure, esa increíble tierra de la sal; Maicao con su comercio, con su permanente flujo de visitantes es uno de los mercados de mayor movimiento en nuestro país. El carbón, su misma condición de supervivencia, hacen de La Guajira uno de los departamentos de más atracción con el Cerrejón y su minería responsable.

Rico en su cultura, belleza y tradición, hoy por hoy, La Guajira se abre paso y con cada aniversario habrá que celebrar otras realizaciones en bien de la región.

Porque como pintan las cosas, será una de las zonas más fructíferas para nuestro país.