Luego de una exitosa ofensiva militar relámpago a lo largo de Afganistán, los Talibanes lograron entrar a Kabul, capital de ese país, para forzar la rendición del Gobierno y asumir nuevamente el control de esa nación asiática. El presidente Ashraf Ghani huyó del país luego que el Ejército y la Policía fueran incapaces de contener el avance del grupo insurgente.
Tras la toma a Kabul, los talibanes anunciaron el inicio de una transición de poder que implica que ellos mismos asumirán el Gobierno y volverán a tener el control total sobre Afganistán, tal como ya lo hicieron entre 1996 y 2001.
Los talibanes se caracterizan por ser un grupo radical islámico muy conservador, por lo que se espera que en los próximos días restablezcan el orden político y social que impusieron a la nación afgana durante su primera etapa en el gobierno. Esto implica la prohibición de todos los valores democráticos y liberales de los que gozaron los ciudadanos durante los últimos 20 años.
Lo anterior impulsó a cientos de personas a escapar hacia el aeropuerto de Kabul con el objetivo de tomar un vuelo que los lleve lo más lejos posible de Afganistán. En redes sociales se han difundido los videos de decenas de afganos tratando desesperadamente de subirse a los aviones. Algunos deciden aferrarse a la parte exterior de los aparatos, pero cuando los aviones despegan y ganan altura, estos individuos inevitablemente se caen y terminan estrellándose contra el suelo.
Y en las grandes avenidas de Kabul, miles de autos tratan de salir de la ciudad antes que los talibanes concreten el restablecimiento del poder y por ende su antiguo régimen.
Cabe mencionar que entre los más preocupados por la situación en Afganistán están las mujeres. Miles de ellas temen volver a sufrir la situación de esclavitud a las que fueron sometidas por los talibanes a finales de los 90 y comienzos de los 2000, cuando el grupo extremista las despojó de sus derechos ciudadanos alegando supuestos mandatos del Islam.








