Francia vivirá las vacaciones de Navidad y fin de año bajo toque de queda

Los franceses comienzan a vivir sus vacaciones de Navidad y fin de año bajo estrictas medidas de bioseguridad para evitar que el coronavirus siga propagándose por el país. La nación europea amanece este viernes con más de 18.000 nuevos casos confirmados de Covid-19, entre ellos el presidente Emmanuel Macron.

Aunque el pasado martes Francia puso fin a un mes y medio de confinamiento, apenas pudieron hacer bajar los casos, aunque la segunda ola de Covid-19 sigue sin estar completamente controlada.

«El virus sigue circulando de forma relativamente importante», advirtió hoy el presidente del comité científico que asesora al Gobierno, Jean-François Delfoissy.

Ante la inminente llegada de las festividades de fin de año, el gobierno francés decidió adoptar nuevas restricciones para esta temporada. El país tendrá que ceñirse a un toque de queda desde las 20:00 hasta las 6:00 horas durante las vacaciones. Sólo habrá excepciones de salida nocturna para el día 24 de diciembre. El 31 la prohibición de salir de casa se mantendrá.

Mientras tanto, siguen cerrados los bares, igual que cines, teatros, salas de espectáculos o discotecas.

Los restaurantes solo pueden funcionar si ofrecen comida para llevar o recoger en el establecimiento, y las estaciones de esquí, un lugar donde cientos de miles de franceses pasan las Navidades, seguirán cerradas al menos hasta enero.

La compañía ferroviaria nacional SNCF prevé transportar a 750.000 viajeros solamente durante este fin de semana, dentro del habitual proceso de reuniones familiares por estas fechas. Muchos acudían ya hoy a las estaciones de tren.

Aún así, el Gobierno insiste en que las reuniones familiares agrupen a un máximo de seis adultos, sin contar a los menores.