Papa Francisco inicia histórico viaje a Irak

Este viernes el papa Francisco dará inicio a su viaje a Irak, posiblemente el más peligroso de su pontificado, aunque también uno de los más esperados y deseados por el propio jerarca católico. El papa llegará al país asiático en medio del recrudecimiento de la violencia y la pandemia de Covid-19.

Este será el viaje número 33 del papa Francisco y el primero desde que el coronavirus obligó al obispo de Roma a confinarse durante un año en el Vaticano. De hecho, Francisco llegará a Irak justo cuando esa nación enfrenta un nuevo aumento de casos de Covid-19 que han obligado a las autoridades a imponer restricciones y toques de queda para controlar la propagación. De hecho los eventos del papa en Irak estarán limitados a una asistencia máxima de 100 personas.

Una excepción será la misa en el estadio de Erbil, al que podrán entrar unas 10.000 bajo protocolos de bioseguridad. Será un servicio especial para homenajear a los 300.000 cristianos que aún viven en Irak y cuya población se ha visto diezmada en los últimos años por los ataques de grupos yihadistas contra ese grupo religioso.

Durante sus tres días en Irak el papa visitará Ur de los Caldeos, ciudad que de acuerdo a la Biblia fue el lugar de nacimiento del patriarca Abraham. y al norte, a la llanura de Ninive y las ciudades de Mosul y Qaraqosh, destrozadas por el Estado Islámico y donde se concentraba la población cristiana que ha quedado reducida a la mitad, además de Erbil, la capital del Kurdistán iraquí que dio cobijo a los que huían de los yihadistas.

En Ur, en la antigua Mesopotamia ante el impresionante Zigurat, construcción sumeria patrimonio de la Unesco, Francisco celebrará un encuentro interreligioso en el lugar de nacimiento de Abraham, profeta de las tres grandes religiones monoteístas.

Después, en Mosul, celebrará una oración por las víctimas de todas las guerras entre las ruinas de una de las iglesias destrozadas por los terroristas del EI.

Mientras que en Qaraqosh, la ciudad escenario del gran éxodo de los cristianos, encontrará a esta comunidad que poco a poco ha vuelto a sus casas tras años de sufrimientos y escuchará sus testimonios.

En la ciudad de Nayaf, uno de los lugares más santos del Islam, se reunirá con el gran ayatolá Ali Al-Sistani, uno de los principales líderes de los chiíes en todo el mundo, en un encuentro de enorme trascendencia para el diálogo entre religiones.

Es una visita considerada histórica y clave en las relaciones entre el Vaticano y el Islam.