Capturado hermano del general (r) Palomino y otros dos implicados, señalados de un modelo ilegal de usurpación de inmuebles

La Fiscalía General de la Nación, a través de la Unidad de Fe Pública y Orden Económico de la Seccional Bogotá, presentó ante un juez de control de garantías a Ramón Eduardo Palomino López, quien sería el articulador una red denominada ‘Los Oportunistas’, dedicada a la venta de bienes inmuebles con documentación falsa.

El implicado, quien es hermano del general (r) Rodolfo Palomino, fue imputado por los delitos de concierto para delinquir, fraude procesal, obtención de documento público falso, estafa agravada, hurto calificado y agravado, y usurpación de inmuebles.

Durante las diligencias, la Fiscalía presentó abundante material obtenido en trabajo articulado con la Sijín de la Policía Metropolitana de Bogotá, que daría cuenta de la existencia y continuidad de actividades ilícitas. Ante la contundencia de los elementos probatorios en su contra, Palomino López aceptó los cargos.

Otros dos hombres que harían parte de ‘Los Oportunistas’ fueron capturados en procedimientos realizados en Bogotá. En este momento son presentados en audiencias de control de garantías para su imputación y judicialización.

La investigación

En el curso del proceso se constató que un grupo, en cabeza de Ramón Eduardo Palomino, presuntamente estafó a propietarios de viviendas o lotes desocupados, solos por ausencia del de la ciudad o del país de sus ocupantes, o que pertenecían a personas con problemas económicos. Los señalados integrantes de esta organización, al parecer, con engaños lograban documentos públicos falsos, como escrituras y así procedían a vender a terceras personas los bienes que no les pertenecían.

Hay indicios de que habrían llegado a iniciar acciones civiles para acreditar posesión sobre las casas o lotes.

Un primer evento acreditado por la Fiscalía ocurrió en 2011. El hoy procesado, supuestamente, aprovechó su vínculo familiar con el entonces director de la Policía Metropolitana de Bogotá y convenció a una mujer para que le otorgara un poder, y así levantar una hipoteca que pesaba sobre una casa.

Con esta autorización presuntamente radicó escrituras falsas en una Oficina de Instrumentos Públicos y tituló la vivienda a otra persona que haría parte de la organización delincuencial. Posteriormente, el inmueble fue vendido por 300 millones de pesos a un tercero, pero el bien no se entregó. Por su parte, la propietaria real nunca recibió dinero.

También hay indicios de que el lote aledaño a la casa vinculada al primer caso, al parecer, también fue vendido irregularmente por 135 millones de pesos en 2012, a un señalado integrante de la organización ilícita.

Otro hecho estaría relacionado con la apropiación ilegal de una vivienda en Bogotá, cuyos legítimos dueños se trasladaron a Huila mientras pasaba el periodo de aislamiento preventivo obligatorio por el Covid-19. Ramón Eduardo Palomino López presuntamente violentó las cerraduras de las puertas del inmueble e hizo ocupación física del mismo. Posteriormente, sacó los muebles y enseres, con base en un documento que, supuestamente, lo acreditaba como propietario desde 2015.