Partido Farc rechaza el asesinato de una desmovilizada en el sur de Bogotá

Las autoridades investigan los móviles del asesinato de la exguerrillera desmovilizada de  las Farc, Astrid Conde Gutiérrez, ocurrido en las últimas horas en el barrio El Tintal, suroccidente de Bogotá.

El homicidio fue perpetrado cuando la mujer de 40 años de edad salía de su vivienda, iba caminando  por un parque de la zona y fue interceptada por un sicario que le propinó 5 disparos con una pistola con silenciador.

Se conoció que el presunto asesino, de quien se habría dicho cuenta con un amplio prontuario delictivo, fue capturado por las autoridades minutos después del ataque. Astrid Conde Gutiérrez habría sido pareja sentimental de Gentil Duarte, comandante de la extinta guerrilla de las Farc y quien ahora es líder de un grupo disidente al margen de la ley.

«Denunciamos ante Colombia y el mundo el exterminio en nuestra contra, ante los ojos de un Gobierno indolente, con una campaña de obstáculos y estigmatización», declaró el partido Farc en un comunicado.

La Corporación Solidaridad Jurídica, una ONG que defiende los derechos humanos, aseguró que Conde «se encontraba en proceso de reincorporación, estudiando y desarrollando su proyecto de vida en la ciudad de Bogotá».

Añade que la exguerrillera «hacía parte de nuestro grupo de mujeres Defensa & Derechos. Le apostó a la paz y hoy fue vilmente asesinada».

Asimismo, responsabilizan «al Estado colombiano» por la muerte de Conde y «por la falta de garantías a los exprisioneros políticos en procesos de reincorporación, por su constante incumplimiento a los acuerdos de paz y por la forma sistémica y generalizada de asesinatos contra excombatientes de Farc».

El pasado 17 de febrero fue asesinado, también en Bogotá, el desmovilizado Jhon Mariano Ávila Matiz, quien estaba en una cárcel del departamento de Boyacá y tras su salida se trasladó a la capital colombiana «a fin de realizar su proceso de reincorporación».

Según cifras del partido Farc, desde el 1 de diciembre de 2016, cuando entró en vigor el acuerdo de paz firmado una semana antes, 187 excombatientes han sido asesinados, lo que supone una media de casi cinco al mes.