Procuraduría urgió por la protección de los ecosistemas carbono azul

La Procuraduría General de la Nación hizo un llamado al manejo adecuado, conservación y restauración de los ecosistemas carbono azul, es decir, de los manglares y pastos marinos que se han visto seriamente afectados por la tala indiscriminada, el desarrollo de obras de infraestructura mal planteadas, y la ausencia de estrategias y proyectos de protección. 

Como parte de las acciones que adelanta el Ministerio Público para velar por el cuidado de los ecosistemas que juegan un papel fundamental en la mitigación y adaptación al cambio climático, la Delegada para Asuntos Ambientales y Agrarias emitió el Memorando 015 de 2021 dirigido a las entidades que hacen parte del Sistema Nacional Ambiental –Sina– y con competencias en la lucha contra la deforestación y al Departamento Nacional de Planeación –DNP–, en el que pidió acciones concretas y urgentes para garantizar su conservación.  

Así mismo, solicitó a las autoridades que de manera participativa con las comunidades culminen el proceso de diagnóstico y zonificaciones del manglar, con el objetivo de que se garantice la sostenibilidad y la gestión integral de estos ecosistemas.  

Adicionalmente, instó a las corporaciones autónomas regionales para que el monitoreo de ecosistemas de manglar sea reportado dentro de los primeros meses de cada año al Sistema de Información para la Gestión de los Manglares en Colombia y al Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras –Invemar– para que gestione, custodie y garantice que la información que se obtenga sea incorporada al Sistema de Información Ambiental de Colombia.  

Por último, exhortó a las entidades que hacen parte del Sina y a aquellas que pretendan desarrollar proyectos que puedan afectar los ecosistemas de manglar y de pastos marinos para que, en el marco de sus competencias, identifiquen las acciones (actividades, estudios, programas, proyectos) que contribuyan con la priorización de iniciativas que incentiven su protección. 

Recordó que Colombia tiene una extensión aproximada de 285.049 hectáreas de manglar y pastos marinos. 

“Estos ecosistemas se caracterizan por la inmensa gama de bienes y servicios ambientales que prestan a la sociedad, entre los que se pueden mencionar la provisión de alimentos, la regulación del clima, reducen el impacto de las mareas, estabilizan la línea costera ayudando en el control de la erosión, constituyéndose, así como una barrera natural que protege a las costas de los vientos huracanados”, puntualizó la Procuraduría.