Cambiazo de cadáver en Bogotá, sorprende a la familia Duarte en Fonseca

El cuerpo sin vida de Víctor Hugo Duarte Hernández era el que estaba esperando una familia en Fonseca, proveniente de la ciudad de Bogotá. Sin embargo se llevaron una gran sorpresa, pues cuando se disponían a darle cristiana sepultura se percataron que el cadáver había sido cambiado.

Todo comenzó cuando hasta el barrio San José llegó el féretro donde supuestamente estaban los despojos mortales de Víctor Hugo, pero cuando develaron la tapa se dieron cuenta que no era su ser querido.

De inmediato condujeron en la carroza fúnebre la caja mortuoria hasta la morgue del cementerio central, poniendo el caso en conocimiento de las autoridades competentes. Según Maribel Duarte, hermana de Víctor Hugo, a los familiares los llamaron del Hospital de Kennedy de Bogotá para que fueran a reconocer el cuerpo pero cuando llegaron no lo dejaron ver, aduciendo con seguridad que se trataba de la misma persona.

“Cuando nosotros llegamos que metimos la fotocopia de la cédula nos dijeron que ya no podíamos entrar a verlo, porque estaba 100% comprobado que se trababa de él. Fuimos mi hermana Norlis Duarte, Julieth Rodríguez y la mujer de él Luz Marina Guerrero”, indica.

Asegura que tienen conocimiento de que la muerte se produjo en un accidente de tránsito, al ser arrollado por un vehículo de marca Suzuki en la vía que comunica de Facatativá a Madrid, en el departamento de Cundinamarca.

El fonsequero puede ser reconocido por este tatuaje en el cuerpo.

 

“De ahí el muchacho que lo arrolla lo lleva al hospital de Madrid, luego lo pasan al Hospital de Kennedy en Bogotá, entonces nos llaman de allá y nos dicen que había llegado con pocos signos vitales y no lo dejaron ver. Luego pasó lo que ya sabemos”, agregó. Cuenta Maribel, que el cadáver llega a Fonseca solo con la funeraria porque no dejaron que nadie se viniera con ellos, al parecer, porque eso era “antihigiénico”.

“No nos dejaron venir en el mismo carro porque eso era antihigiénico, cuando llega el cadáver a las once de la noche, todos los hermanos querían abrirlo. Yo le dije al muchacho de la funeraria que por qué lo trajeron cerrado y me dicen que la orden la dio Alexander Duarte, yo llamo a mi sobrino y él dice que en ningún momento dio la orden”, apunta. Y agrega: “Entonces mis hermanos dijeron que iban a abrirlo y lo abrieron, ahí se dieron cuenta que no era él”.

Después de vivir todo esto, aún en medio del dolor esta familia fonsequera guarda la esperanza de que todo haya sido una equivocación y Víctor Hugo se encuentre vivo en el Hospital de Kennedy de la capital del país.

Mientras tanto, desconocen a quién pertenecen los despojos que recibieron en Bogotá y si también hay alguna familia llorando al cadáver equivocado o buscándolo.